45.- ...El esclavo obedece

704 67 10
                                        

– Ya dinos de una buena vez a dónde iremos a cenar, Ichika–. Dijo Nino desde la parte trasera del auto.
– Considerando que nos obligaste a vestir así quiero suponer que se trata de un lugar bastante... "especial"–. Señaló sus elegantes vestimentas.

– Jaja, es un buen lugar, créeme–. La Nakano mayor no le dió una respuesta contundente.
– Aunque he de confesar que no era la primera opción que tenía en mente.

– ¿Qué quieres decir?

– Hace como un año mi manager me llevó a un restaurante que se encuentra en uno de los edificios del grupo Aoyama, el restaurante "Florilège", creo que ese era su nombre–. Explicó.
– Es un lugar realmente increíble, incluso con mi posición de actriz me sentía un poco fuera de lugar entre tanta gente de la alta clase.

– Si ni tú pudiste conseguir una reservación debe ser un lugar realmente exclusivo–. Opinó Yotsuba ésta vez.

– Y vaya que lo intenté... –. Suspiró.
– Supongo que fuí demasiado arrogante considerando que incluso el primer ministro suele frecuentar ese lugar.

– ¡¿Y pretendías que fuera a un lugar como ese sabiendo que no tenía un vestido lo suficientemente apropiado?!–. Exclamó Nino de repente.

– Jeje, bueno, quería hacer de éste día uno muy especial para todas.

Durante gran parte del trayecto, ninguna de las hermanas dijo nada más, sin embargo, tuvieron que hacer una pequeña parada para cargar gasolina.

– Listo, ya podemos irnos–. Ichika subió al auto luego de pagar la cuota correspondiente.

Pero justo cuando estuvo a punto de poner el auto en marcha, hubo algo que llamó su atención repentinamente.

– ¿Eh...?

– ¿Qué pasa, Ichika?–. Itsuki no tardó en notar la expresión de su hermana mayor, y poco después, pudo ver a la distancia lo que parecía ser una mujer joven peleando con un ciervo en medio de la carretera.
– ¿Eh...?

Eventualmente, todas las hermanas fueron testigos de aquella extraña escena, pero cada una de ellas no supo ni que decir al respecto.

– ¡Acércate más!, ¡Ciervo de porquería!–. Gritó la mujer de repente.
– ¡Tengo más de dónde vino ésto!

El animal retrocedió un poco ante las fuertes palabras de la mujer.

– ¡Jaja!, Animal estúpido–. Cerró los ojos por un momento y se llevó ambos brazos por detrás de la cintura.

Claro que el ciervo no desaprovechó la oportunidad y tacleó sin piedad alguna a la mujer, logrando así que ésta cayera de bruces contra el suelo.

Y luego de ésto, se retiró tranquilamente del lugar.

Durante un buen rato, las hermanas se quedaron completamente estáticas sin saber cómo proceder ante tal suceso, pues para bien o para mal, la calle se encontraba desolada y era poco probable que alguien fuera a ir al rescate de la mujer desconocida.

– E-este... quizá debamos ir a ver como está–. Ichika fue la primera en decir algo sobre la situación.

– S-si... –. Dijeron sus hermanas al unisono.

Y solo entonces, bajaron del auto y caminaron hacía aquella mujer mientras ésta se encontraba doliendose un poco desde el piso.

– ¿E-estás bien?–. La Nakano mayor se acercó con una clara preocupación reflejada en su rostro.

Ella volteó en su dirección y miró a Ichika de pies a cabeza.

– Tú... tú eres... ¡¿Nakano Ichika?!–. Se levantó del suelo con bastante exaltación y tomó a la pelicorto de ambas manos.
– ¡Soy una gran fan tuya!, ¡Tu actuación en "Una hermana de ensueño" fue realmente espectacular!

Las 5 Fases De Mi PlanHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora