50.- Requiem

434 34 13
                                        

Luego de analizar un poco su entorno, el chico lanzó al señor Nishimiya hacía el frente y se movió velozmente en aquella misma dirección.

Al hacer ésto, los demás no dudaron en dispararle apenas soltó a su rehén, sin embargo, debido a que Futarou se movió a la misma velocidad que su jefe, tuvieron que esperar hasta que estuviera a una distancia lo suficientemente lejana para así evitar darle por equivocacion al señor Nishimiya.

Gracias a ello, Futarou tuvo la oportunidad de resguardarse en una estantería cercana y disparar un par de veces contra ellos para frenar su avance, pero debido a toda la sangre que había perdido tiempo atrás, aquel audaz movimiento le estaba empezando a pasar factura en ese momento.

Las manos le temblaban, se sentía mareado y comenzaba a sentir que le falta el aire, pero aún así, no podía darse el lujo de quedarse quieto ni un solo segundo.

– ¿Cómo le va por allá, señor Mishimura?–. Sacó de su bolsillo un pequeño micrófono y habló en él.

– La tengo, pero también estoy teniendo unos cuantos problemas de este lado–. Incluso en aquellas circunstancias, pudo escuchar que al otro lado de la línea también había un intercambio de disparos.
– Este tipo está oponiendo bastante resistencia.

<<<

– Hay un pequeño atajo entre esta oficina y el archivero de aquí–. Señaló en los planos que había sobre la mesa.
– Voy a dejar el micrófono abierto, por lo que si te las ingenias para que confiese dónde tiene la tarjeta, esto será mucho más rápido y sencillo para nosotros.

– Lo entiendo, ¿pero es realmente necesario mentirle a tus hombres?–. Interrogó el chico.
– Probablemente sean los tipos más leales que tiene bajo su mando, ¿sabe?

– Lo son, y por esa misma razón quiero que los lleves contigo–. Respondió.
– Si ellos creen que están trabajando a mis espaldas, los hombres de Nishimiya también lo creerán.

– Si usted lo dice...

– Nishimiya tiene acceso a varias tarjetas de casi todo el edificio, peor aún, solo una de ellas es la que puede inhibir el cierre de emergencia–. Agregó.
– El número de serie consta de 18 dígitos, aunque memorizarlos no debería ser problema para ti, ¿cierto?

– No–. Respondió Futarou de forma concisa.
– Pero hay varias cosas que me gustaría agregar igualmente.

Mishimura solo se cruzó de brazos mientras el chico apuntaba a varios puntos de aquel plano frente a ellos.

– El señor Nishimiya usa éstas cuatro oficinas para sus conferencias o cuando revisa documentación de su jurisdicción en este edificio–. Movió su dedo en varias direcciones.
– En circunstancias como ésta, lo más probable es que haya metido la tarjeta en alguna de las cajas fuertes que tiene a su disposición; de ese modo se aseguraría de que nadie más pudiera tomarla incluso si averiguamos su ubicación exacta.

– Cierto... –. Analizó las palabras del chico por un momento.

– El problema es que solo conozco las contraseñas de unas cuantas, y dudo que Nishimiya haya metido la tarjeta en alguna de esas.

– No hay problema–. Después de decir esto, comenzó a hacer algunas anotaciones en los planos.
– Pruebe con éstas de aquí–. Mencionó una vez que terminó de escribir cada uno de los códigos en su lugar correspondiente.

– ¿Cómo es qué las tienes todas?–. Interrogó con algo de incredulidad.
– Olvídalo... eso puede esperar.

– Ahora que se desactivó el cierre primario, creo que podré bloquear las escaleras y los elevadores desde el piso de esta sala en adelante–. Continuó con su explicación.
– Pero antes de eso, ¿Puede asegurar que no queda ninguno de los hombres de Nishimiya por aquí?

Las 5 Fases De Mi PlanHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora