Antes de su cita, Futarou se dió a la tarea de resolver todos los asuntos de la clase, y asegurar que el festival transcurriera sin ningún problema.
No hace falta decir que estuvo bastante ocupado debido a la gran cantidad de peticiones que se le hicieron durante todo el día.
Incluso hubo un par de veces en que tuvo que ayudar a uno que otro niño perdido y algunos ancianos desorientados por la inmensidad de su escuela, sin embargo, el mayor de sus problemas llegó justo cuando finalmente se dispuso a acudir a su cita con las hermanas.
– Bueno, me voy yendo–. Le dijo Futarou.
– Ya me encargué de todos los pendientes que había, pero si llegara a surgir algo inesperado solo llámame, ¿Está bien?
– Si, no te preocupes–. Respondió la delegada.
– No me atrevería a llamarte luego de ver lo mucho que te has esforzado durante todo el día–. Añadió con una sonrisa sincera.
– Bien, pero en el caso de que llegase a pasar algo…
– ¿Estás insinuando que no tengo la capacidad para hacerme cargo yo sola?–. Interrumpió al chico.
– No… yo…
La compañera de Futarou comenzó a reír con ligereza.
– Jaja, ya te dije que no tienes que preocuparte por nada, si llega a surgir algo simplemente lo resolveré yo misma–. Reitero su punto.
– Aunque si te sirve de consuelo, prometo que te llamaré si ocurre algo que me supere por completo.
– Okey…
Luego de eso, Futarou dió la vuelta y se dispuso a salir del salón donde ambos se encontraban.
– ¡U-uesugi-san!–. Le llamó justo antes de perderlo de vista.
– ¿Qué?–. El pelinegro se detuvo en seco apenas la oyó.
– ¡¿Sabes?!–. Exclamó desde la distancia.
– ¡Creo que ahora…!, ¡Entiendo porque esas cinco te estiman tanto!
Futarou no dijo nada de vuelta, más le miró de una forma tan extraña que logró que ella echara a reír de nueva cuenta.
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Así entonces se puso en marcha, después de todo, el lugar donde acordó reunirse con las chicas estaba en un edificio al otro lado de la escuela.
Y además ya iba un poco tarde.
– ¿Uesugi… Futarou?, ¿Eres tú?–. Una voz que le resultaba un tanto familiar le habló mientras caminaba cerca de un salón desocupado.
Así que se detuvo un momento para verificar que tan ciertas eran sus sospechas acerca de la identidad de la susodicha persona.
– Mudou-sensei… –. Analizó de pies a cabeza al hombre que ahora estaba parado frente a él.
– Perdón, quizás ahora prefiera que lo llame: "Director escolar Mudou"
– Jajaja, y yo que creí que iba a poder sorprenderte al menos ésta vez–. Dijo entre carcajadas.
– Me hice demasiadas ilusiones, supongo.
Futarou no respondió.
– Como sea, dejando de lado lo mucho que me alegro de verte, debo señalar lo impresionantemente tranquilo que estás en este momento–. Comentó.
– Hasta pareciera como que no eres consciente de la tremenda revuelta que armaste entre la mesa directiva.
– ¿Revuelta?–. Preguntó Futarou.
– Vamos Uesugi-kun, fuimos socios por mucho tiempo, ¿O no?–. Mencionó con frivolidad.
– No tienes que ser tan cauto conmigo.
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Las 5 Fases De Mi Plan
FanfictionUn fanfic de Gotoubun no hanayome con modificaciones al prota y eventos de la obra original, quizás sea un gran historia, o quizá no, puedes entrar y sacar tus propias conclusiones. La obra original y personajes no me pertenecen, sus respectivos cré...
