Cap 59- 2/3

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Llegamos a la casa de sus padres una hora después y aun no se nos había ocurrido cómo decirles. Les habíamos avisado media hora antes que íbamos a visitarlos y le llamamos a Tom, el padre de Louis, para que también estuviera presente junto con Roxanne. Sería más fácil para Louis si todos estaban juntos. Subimos lentamente las cortas escaleras de la entrada. Louis aún no se acostumbraba a usar bastón. El doctor le había sugerido que era mejor usar silla de ruedas para que el corazón no se agitara mucho cuando caminaba pero se negó. Dijo que usar sillas de rueda  hacía ver su condición peor de lo que estaba. Timbró y Evelyn salió a recibirnos

-Hola –dijo sonriendo -Creo que es la primera vez que avisan que van a venir. Siempre llegan sin avisar.

Traté de sonreír pero estábamos a puntos de darle una noticia que cambiaría su mundo.

-¿Qué pasa? –preguntó cuándo cerré la puerta detrás de mí. Louis y yo nunca estábamos tan callados. Me di la vuelta y Evelyn estaba viendo fijamente a su hermano. -¿Está todo bien? –sus ojos se posaron en mí y negué la cabeza lentamente. -¿Louis?-preguntó con la voz quebrada –No, dime que no

Louis abrió la boca para contestarle pero no salieron las palabras asi que le dio una débil sonrisa. Los ojos de Evelyn se empezaron a llenar de lágrimas.

-¿Estás seguro?

-Sí, el doctor habló con Sophie ayer.

Evelyn se aventó hacia los brazos de su hermano mientras lloraba.

-¿Por qué hay tanto ruido? –preguntó Amanda llegando al vestíbulo junto con Tom y Roxanne. Al ver a sus hijos abrazos y Evelyn llorando supieron que algo iba mal.

-¿Sophie?–Me preguntó Tom -¿Qué pasa?

-No –contestó Amanda mientras ponía tapaba su boca con su mano.

Louis dejó de abrazar a Evelyn y se dirigió su mamá.

-Lo siento, mamá.

Evelyn se sentó en las escaleras. Me senté a su lado y apreté su mano.

-No, querido –dijo Roxanne-no nos digas eso

-No hay otra cosa que decir

Amanda empezó a llorar y abrazó a su hijo. Louis desocupó un brazo y acercó a Roxanne para abrazarla también.

-Vamos, no lloren. Saben muy bien que no me gusta verlos tristes ni llorando. –después de un tiempo vio a Tom que estaba recargado contra la pared tratando de no llorar.- Papá, hay un espacio para ti en el abrazo familiar, por si gustas unirte.

Hiso reír un poco a Roxanne. Al final, Tom hiso caso y abrazó a Louis. Después todos se separaron y Louis caminó hacia las escaleras donde estábamos nosotras sentadas.

-Deja de llorar, hermana –dijo mientras despeinaba su pelo. Evelyn quitó la mano de Louis y se peinó de nuevo.- ¿Dónde está David? –Al final, Evelyn pudo conquistar a la mamá de David y dos años después se casaron. Tenían un pequeño niño de tan solo tres años.

 –Va a llegar en cualquier momento para ir a comer.

-Entonces deja de llorar. Sonríe. No vine aquí para arruinarles el día. Tengo hambre, vamos a preparar algo de comer.

Se llevó a toda su familia a la cocina donde se encontró a Olivia. La abrazó por un gran tiempo y le dio un beso en la mejilla. Los ojos de Olivia estaban cristalizados. Alcanzó a escuchar la noticia.

Holding on and letting goDonde viven las historias. Descúbrelo ahora