La vida del doctor Zee Pruk y el cantante Nunew Chawarin se vuelven a cruzar tras varios años desde su primer encuentro.
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"No creí que lo volvería a ver, no en un lugar como este y mucho menos esperaba ese brillo en sus ojos cuando nuestras mir...
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Pov Nunew
Estar en el quinto mes de mi embarazo y escuchar al doctor hablar sobre mi estado actual me tenía resplandeciente de felicidad. Tanto el bebé como yo estábamos en perfecto estado y fuera de riesgo, de acuerdo con el ultrasonido y los análisis. Quería saltar de felicidad, pero, con una barriga tan prominente como la mía, era imposible hacerlo sin que me dolieran aún más las plantas de los pies, debido a lo hinchados que los tengo.
Para ser honesto, los cinco meses de embarazo tienen sus pros y sus contras. Por ejemplo, he subido alrededor de cuatro kilos, tengo las piernas y los tobillos hinchados casi todo el día, me duele la espalda con frecuencia y mejor ni menciono lo fastidioso que es sentir cómo aumenta de tamaño el pecho. ¿Y lo bueno? Bueno, de acuerdo con lo que me mencionó el doctor Poppy, parece que pronto debería sentir por fin los movimientos del bebé, no necesariamente patadas, porque aún se está desarrollando, pero sí lo sentiré moverse. Además, puedo comer postres y frutas deliciosas gracias a los antojos.
Bueno, cambiando un poquito de tema: me duelen mis pies.
Park dijo que no podía acompañarme al control, por lo que tuve que venir solo, a pie, y claramente, estoy volviendo a pie también.
¿Auto? No, lo vendí para comprar el departamento.
¿Dinero para un taxi? No tengo efectivo... solo tarjetas y me duelen los pies para buscar un cajero.
¿Por qué no le pido a Park que lo pague? No me responde el teléfono, así que supongo que no está en el edificio.
Así que ni modo, hoy me tocó caminar y bajar las hamburguesas que me comí ayer.
Igual no estaba tan lejos del edificio, solo tres cuadras más y llegaría.
Vamos, Nunew, resiste.
—Sabes, tienes un papi muy fuerte y atlético —le hablé a mi vientre mientras seguía caminando—. ¿Qué dices? ¿Quieres unos macarons rosas con forma de gatito? Comprendo, papi tiene unos en la cocina, los comeremos, no te preocupes, confía en mí.
Que el edificio tuviera elevador era sensacional para mi estado, no estaba listo para subir trece pisos a pie, ni loco.
Llegué a mi piso rápidamente y, al estar frente a la puerta, solo podía pensar en recostarme en mi cama y mirar Frozen 2 mientras disfrutaba de devorar aquel aperitivo escondido en la alacena.
Caminé cuidadosamente por la sala para llegar a las luces y prenderlas sin caerme en el intento. Todo estaba bien hasta que un sonido perturbó esa tranquilidad e hizo pedazos mi corazón al mismo tiempo.
El gemido de una mujer.
El corazón me dolía, respirar era aún más doloroso y mis ojos se llenaban de lágrimas a medida que los pasos hacia la habitación se acortaban.
No tengo una explicación, pero abrí la puerta silenciosamente en lugar de simplemente tirarla. Me asustaba lo que vería, aun si mi mente ya sabía lo que encontraría, mi corazón y el bebé en mi vientre me hacían desear que todo fuera mentira, una equivocación y solo una horrible broma.