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De nuevo 7:00 AM y como de costumbre mi cuerpo ya estaba más que despierto, entre directo a la ducha al terminar solo me coloque lo primero que vi unos pantalones negros ajustados junto un top rojo y encima una blusa manga larga casi transparente, un maquillaje ligero y ya estaba lista.

Salí del hotel no sin antes ponerme unos lentes para evitar miradas con alguien que pudiera reconocerme, me subí a mi auto que ya porfin había llegado tal y como Josua indicó.

Observaba todas las casas y calles de Magdeburgo tan pocos recuerdos obtuve de él, mi infancia no fue como el de una niña normal, como el ir a escuela regresar a casa tener amigos con quien platicar o salir, siempre me la pasaba viajando junto a mi padre pasando por cada hotel aprendiendo las diferencias en cada uno y el como trabajarlo, mis clases siempre fueron particulares para que pudiera aprovechar el máximo tiempo en los negocios de mi padre.

George fue totalmente diferente vivió toda su vida aquí junto a mi madre, mientras yo andaba en Nueva York junto con mi padre, la razón del odio en mi es por que me fui sin despedirme de él, y no esque no haya querido, mi hermano es lo más preciado que tengo y si me fui sin decirle era por miedo, sabía perfectamente que el no me dejaría alejarme de él, el amor que nos teníamos era tan fuerte que nadie podía romper, todos los días marcaba a casa con la esperanza de escuchar su voz pero el simplemente se alejo de mi.

La última vez que recuerdo su rostro y su voz, fue el día que murieron nuestros padres, con tan solo 16 años mi vida se derrumbó, no me sentía preparada para lo que se venía, mi único apoyo fue Methw, amigo de mi padre a pesar de ser un hombre de edad grande me ayudó con todo lo relacionado a los hoteles de mi padre, se hizo cargo de todo hasta que cumplí la mayoría de edad, por orden del testamento todo quedó a mi nombre a excepción de los 3 hoteles de aquí, que al ser mayor de edad Georg pasaron a su nombre, el era tan solo un niño de 14 años, le afecto tanto la muerte de nuestros padres que tuve que enterrar mis sentimientos y hacerme cargo de todo, tenía que poner los pies sobre la tierra, yo era lo único que le quedaba a Georg tenía que ser la mejor hermana para el, el decidió quedarse acá mientras yo me tuve que ir por todo el trabajo pendiente que había dejado mi padre, ese día fue tan doloroso, George me pedía que no lo dejara que me quedara con el pero no podía hacer eso, alguien tenia que hacerse cargo de todo lo que mi padre había conseguido con tanto esfuerzo, yo no iba tirar eso a la basura tenía que continuar adelante y seguir dejando en alto su nombre, supongo que esa decisión hizo que Georg perdiera el poco amor que me tenia.

Estacione el auto frente al hotel donde se hospedaban, igual de 5 estrellas y como no serlo si pertenecía a mi, fue dado en venta hace años por la falta de ventas pero con mi experiencia lo llevé a la cima un hotel más no hacia daño a nadie, y tuve demasiada suerte que justo este fuera donde se hospede, era de esperarse en este tipo de hotel hay privacidad y para entrar es difícil debido a toda la seguridad puesta en el.

Sali del auto, al entrar por dentro era todo muy bonito y brilloso, ese era mi toque que tenia cada uno de los hoteles que le había brindado, me gustaba que se hicieran notar.

- Muy buenos días señorita Maddallen- apreté levemente el saludo de Minha.

Una morena de ojos verdes que se hacia cargo del hotel, anteriormente ya me había puesto de acuerdo con ella por mi visita al hotel.

- Un gusto Minha, un placer conocerla, hace un excelente trabajo - la felicite.

- Es un honor conocerla, en persona es aún más hermosa de lo que vemos en televisión, ya todos saben de su llegada si requiere de algo háganos saber y de inmediato se le consigue - agradecí por sus modales y me retire hacia los elevadores.

Habitación número 304 el penthouse más grande del hotel, al llegar estuve frente a la puerta color madera, me detuve por un minuto tranquilizando mi respiración, no sabía si se encontraba que le diría o como me presentaría a lo mejor ya ni recordaba mi aspecto esto último me puso triste pero tome valor y aunque ya mis nervios estaban de punta, toque 3 veces sin ser agresiva.
La puerta no tardo mucho y fue abierta.






































GEORG

Recostaba mi cabeza sobre el enorme sillón donde me senté, de tantas cosas ya no sabía ni que pensar, todo se me vino a juntar justo ahora, los rumores sobre mi y la llamada de Maddallen como había conseguido mi número, bueno era muy reconocida, con muchos contactos que harían de todo para ayudarla, es de suponer que para ella no haya imposibles, si solo su voz me puso los pelos de punta no se que seria de mi si la viera en persona.



- Ahora a ti que te sucede-Bill me dio un codazo obligándome a verlo este me miraba preocupado-. Desde que recibiste esa última llamada has estado actuando muy raro, andas perdido en tus pensamientos y no hablas ni para bromear lo cual eso sobrepasa de raro

-No es nada Bill, todo está bien.

Mentí, nada estaba bien, después de tantos años recibía una llamada de Maddallen mi hermana mayor, no supe como reaccionar al escuchar su voz, la extrañaba demasiado desde que prefirió irse dejándome solo, quede destrozado y por esa razón tengo rencor en mi corazón, por el hecho de abandonarme

- Ya se, es por los rumores no es asi- esta vez Tom solo se burlaba por la situación, no se como podía estar tan tranquilo-Será un borrón y cuenta nueva - seguía riéndose de la situación, restandole importancia alzando los hombros.

- No es una jodida broma Tom- se metió Gustav regañandolo- Esta vez es muy diferente, estamos en un lío muy grande, que no te das cuenta que esta vez los rumores son cada vez más fuertes, esta vez no han parado como antes solían hacerlo -me miró negando con la cabeza tantas veces por mi actitud de ese día.

- No es mi jodida culpa, aparentaba algo que no era, además estaba hasta más no poder de tomado, joder Tom siempre metido en líos por tus estúpidas ideas de salir -lo mire enojado culpandolo.- Mejor me largo.

Camine hacia mi cuarto tratando de relajarme, Gustav tenía razón, esta vez las noticias no paraban, estabamos en grandes problemas si la situación continuaba así.

Escuche el sonido de la puerta pero le reste importancia, cerre mis ojos mientras masajeaba mi cabeza buscando ideas sobre como parar todo esto, pero nada se me ocurría como era posible que todos los anteriores rumores pararan ese mismo dia y este no, que los hacía diferentes.

- Joder pero que caliente -de nuevo tenía que ser Tom con sus amoríos, esas eran las típicas frases que salían de Tom al conocer alguna tipa, era el más mujeriego de los cuatro, no tenía una buena reputación pero aún así las mujeres lo buscaban solo para adentrarse en sus pantalones.

De algo estaba seguro y esque ya no quería problemas, habíamos quedado los 4 que en nuestro hospedaje no se permitía traer aventuras salí del cuarto más enojado, tendría que recordarselo a Tom.

First Love(Tom Y Bill Kaulitz) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora