Tom
Recién abrió mis ojos con mucho trabajo llevando mis manos a mi entrecejo frunciendo con mucha fuerza, no era fan de despertar temprano y cuando lo hacía no tenía el mejor humor del mundo, siempre terminaba desquitandome con los chicos de vez en cuando solo era para molestarlos, era algo de mi el ser molestoso con ellos.
Mi otro brazo era sostenido con fuerza por las delicadas manos de Madd sobre ellas, hasta dormida era increíblemente bella, su cabello era un nido de pájaros sus mechones regados por todo su rostro, el rojo sin dudar era su color, no había un ser en este mundo que se vieran tan jodidamente tan bien como ella, sus labios entre abiertos eran tan suaves al momento de besarlos con un leve color rojizo sobre ellos, sus pestañas tan largas y oscuras eran el mejor arma para esos dos pares de ojos color avellana, una cafeína que me hinoptizaban solo verlos, eran tan atractiva hasta durmiendo, Madd era tan buena en todos los sentidos incluyendo en el sexo, su cuerpo era el de una diosa.
Rose su rostro con las yemas de mis dedos sintiendo esa piel tersa tan suave, quite algunos mechones rojos de su cabello dejando su rostro más a mi vista, y de nuevo podía sentir aquella corriente eléctrica pasar sobre todo mi cuerpo ante la sensación de tocar tan solo su piel.
Me guarde una carcajada al recordar a Bill en la cama igual, todavía durmiendo teniendo abrazada a Madd con fuerza juntando sus cuerpos como cucharita, senti celos por llevar un buen ángulo de ese perfecto trasero, pero me relaje quien mejor que Bill para mantener una relación compartida con Madd, dudaba que la pelirroja quisiese pero eso sería cuestión de tiempo para que pudiéramos convencerla, esa era gran ventaja entre Bill y yo, cuando coincidíamos con la misma opinión no habían quien nos parara hasta conseguirlo.
El ruido del teléfono obligó sus cuerpos a despertarse asustados maldiciendo en voz alta por despertarlos.
—. Maldición Tom, quitale el sonido a tu teléfono — me reía ante la cara de Bill siempre pensando en culparme de los malos momentos, no le culpo siempre los hago dejar mal a los chicos que es pasable que siempre me culparan de todo.
—. Esta vez no es mío Bill parale a tus acusaciones —golpeé su brazo con fuerza, haciendo una mueca de dolor, mientras me miraba muy enojado.
El sonido del teléfono no dejaba de parar, Madd por el contrario salió corriendo de la cama hacia el sonido alterada dejándonos una buena vista de esas largas y definidas piernas con ese diminuto short de piyama reluciendo su curveado trasero, Bill solo compartía la misma mirada lasciva hacia su cuerpo junto conmigo sabía todo lo que se estaba imaginando, compartíamos una buena conexión como para saber los pensamientos de cada uno.
—. No no puede ser 10:30— miraba la hora del teléfono asustada en lo que lo llevaba su teléfono a sus oídos hablando entre susurros, se veía muy alterada.
Aproveche el momento para empezar a vestirme con la ropa de ayer, Bill imito mi acción ambos nos mirábamos sin entender sus actitudes de Madd.
—. Deben irse chicos, debo alistarme se me olvidaba que tengo una reunión importante hoy— explicó sin mirarnos a los ojos, recorriendo de un lugar a otro buscando una toalla y su muda de ropa.
Dio un beso pequeño sobre mis labios y los de Bill.
—. Lo compensare los juro — dio una última mirada en ambos y salió corriendo en dirección al baño.
Bien era hora de regresar a nuestras habitaciones, lo cual si ayer fue difícil pasar sobre el barandal hoy también lo sería.
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First Love(Tom Y Bill Kaulitz)
Fiksi PenggemarUn corazón vacío sin experimentar la verdadera alegría de la vida.
