Aina Ivanova.
El aire frio y fresco golpea en mi rostro al bajar de la cabina. Soy la última en bajar, y sin poder contenerlo le sonrió al rubio alto que está de pie frente a mí y le susurro un gracias sin que las chicas se percaten. Alek me devuelve la sonrisa y sin perder tiempo, es momento de hacer la segunda parte de plan.
—Aquí debemos separarnos —anuncia mi amigo.
Al escuchar las agudas palabras de Alek, las cuatro chicas me miran desconcertadas, sin poder creer lo que dijo, que no dudan en preguntar.
— ¿Por qué separarnos?, ¿a dónde iremos? —menciona mi mejor amiga, la rubia.
Antes de que las cosas sean más confusas decido hablar con ella, incluso Lara no entiende lo que su hermano y yo tenemos en mente, plan que solo hablamos entre los dos, Lara no estaba para explicarle, por ese motivo Alek y yo tomamos la decisión.
—Logramos rescatarlas de la jaula, pero no pueden estar conmigo. No por el momento —les explico y al mismo tiempo miro a Alek —. Nos buscarán y a ustedes también, es por ello, que debemos separarnos.
— ¿Y a dónde vamos a ir? No tenemos a donde parar, estamos en un país ajeno al nuestro —menciona Lucia con la preocupación en su tono de voz.
—No se preocupen por ello, Lara se las llevará a un bunker en Grecia.
— ¡¿Qué?! ¿Por qué yo? —Lara se desconcierta ante lo planeado.
Antes de que la pelinegra se acerque a mí a exigir explicaciones, Alek su hermano, se posa enfrente de ella interponiéndose entre las dos.
—No podemos llegar a Marruecos con ellas, Abdel no los aceptará.
—Pero Abdel no está en su fortaleza.
Nos recuerda que está trabajando fuera de sus tierras.
—No podemos levantar sospechas. No podemos crear una guerra entre los Balazova y los marroquís.
Alek trata de explicarle a su hermana la importancia de sepáranos. A partir de ahora tenemos a los italianos detrás de nosotros y un cazador que no sabemos con exactitud quien es. Tenemos enemigos pisándonos los talones y no podemos arriesgarnos a que nos atrapen a todos, si nos atrapan a Alek y a mí, Lara y las chicas podrán venir a rescatarnos o puede ser al revés.
—Te mandaré el mapa el cómo llegar a la isla Lesbos, viajarás con ellas y se esconderán ahí hasta que nosotros vayamos por ustedes. Mientras estén escondidas debes entrenarlas a usar armas —Alek mira a las chicas por un corto momento para después mirar fijamente a los mismos pares de ojos que los define como familia —. Ahora son parte de nuestro clan y deben aprender a defenderse.
Lara no dice nada, con su silencio le da la razón a su hermano. Pero a mí me da una mirada fría. Nunca lograremos llevarnos bien.
—Bien, dame el mapa.
—Gracias —Alek agarra la cabeza de su hermana y la besa en la frente, acción que la hace sonreír —. Sigamos.
Alek le entrega una tableta a su hermana con el mapa y le dice el código para acceder a él. Lara asiente y de inmediato mira a las chicas indicándoles que es momento de partir. Rápidamente sube de nuevo al tráiler en esperar de las chicas.
—Deben seguir a Lara y por favor no se rindan... Nos volveremos a ver.
Ellas me miran con melancolía, pero entienden. No piden explicaciones y solo una por una me abrazan para después subir con Lara. Luisa se posa frente a mi y me abraza con fuerza por unos segundos.
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Falsa Identidad: Amores que hieren (2do libro)
Ficción GeneralLa comprensión es el primer paso para la aceptación y sólo aceptando se puede recuperarse. Yo he aceptado mi pasado, soy consciente de lo que fui y lo qué sucedió a pesar del doloroso y fatal destino que pasé. La vida me dio otra oportunidad para am...