"LO IMPREDECIBLE QUE ES EL AMOR"
El amor tiene muchas formas. Es dejar de ser uno para convertirse en dos. Es reconocer que la compañía del otro saca a relucir nuestra mejor versión. Es sostenerlo/la cuando está abatido/a por el dolor.
El amor es desearle la felicidad, incluso si no somos parte de ella. El amor es cuando estás en paz y no en pena. El amor es un sentimiento y acciones desinteresadas que nos acercan.
A veces el amor es hacer cosas que duelen porque son las mismas que harán que él/ella esté bien. A veces es dejar que esa persona se vaya porque necesitamos encontrarnos a nosotros mismos otra vez.
No estoy calmada. No estoy en una situación donde la serenidad predomina en mi estado emocional actual, no después de que Oliver llegara de improviso a la cocina y me sacara de ella sin siquiera acabar mis bocadillos. El modo desesperado en que lo hizo entretanto decía que ya no aguantaba verme encerrada, me dejó muchas sospechas, con la sensación de que algo anda mal.
Jamás lo había visto siendo impulsivo. No tengo idea cuál es su intención, por qué razón está actuando así, por lo tanto, he estado cuestionándolo a través de este viaje inesperado, pero se limita a mantener la boca cerrada conduciendo a una alta velocidad.
Esta es la primera vez que siento miedo a su lado porque creo que no está bien y no me gusta pensar que le está pasando o que le esté por suceder algo terrible. Temo por él.
De repente, lo entiendo.
Este es el camino que comúnmente tomamos de noche antes de regresar a la mansión, nunca de mañana como hoy. Las olas feroces chocando entre sí se presentan ante mi visión: es la playa. Ahí está el muelle de madera. Si lo que necesita es paz, acepto todo el incómodo recorrido que tuve para que llegáramos aquí con ese propósito.
Apenas son las ocho de la mañana y ya se puede notar que es un día con viento frío y un cielo nublado. El color grisáceo le queda bien a este paisaje y las gaviotas graznando lo vuelven aún más agradable. Espero que él también lo encuentre de esa manera.
Acomodo mi suéter café de lana y mientras camino directo al agua me doy cuenta de que hay una camioneta estacionada no muy lejos de nosotros, pero no se ve como que haya gente dentro. Las veces que hemos venido solemos ser los únicos visitantes nocturnos, supongo que los demás deben ser diurnos.
―Desconfiguré el rastreador para que Alexis no supiera a dónde nos dirigíamos ―admite.
―Nunca te importó que lo supiera. ¿Por qué esta vez sí?
No responde y su vista va hacia sus botas.
«¿Por qué de pronto estoy teniendo la impresión de que esto no se trata de él sino de mí?».
―¿Qué es lo que en realidad está pasando, Oliver?
Busca en los bolsillos traseros de su pantalón negro y saca lo que parecen ser unos documentos de identificación. Su semblante cambia cuando su mirada recae en mí.
―Después de notar lo mucho que te estabas esforzando por salir adelante, le pedí a Malik que hiciera estas identificaciones falsas. Por un largo periodo estuve preguntándome a mí mismo si era lo que yo quería hacer: dejarte ir. Así que las guardé esperando el momento en que al fin me volviera valiente para hacerlo.
―Espera... ¿Me trajiste aquí para despedirte de mí?
―Ya has sufrido suficiente. No más.
―¿No crees que debiste decirme que me ibas a ayudar a escapar?
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PLAN DE ESCAPE
De TodoMadison estuvo en el lugar y en el momento equivocado, ahora sus opciones son morir para guardar silencio o formar parte de una organización anónima anti-fuerzas de seguridad pública conocida como Los Halcones. Si elige la primera opción: ¿valdrá l...
