CAPÍTULO 23

65 23 2
                                        

"LA DEBILIDAD INDICADA"

Algunos le llaman "debilidad", otros "fortaleza", pero en lo que concuerdan es que un ser humano puede convertirse en una motivación para alguien más, ya sea para doblegarnos o para fortalecernos como nunca. En otras palabras, se trata de una expresión romántica que significa que eres un bien dentro de un mal.

Quizá se debe a una debilidad cuando nos perdemos en su presencia, tal vez tiene que ver con una fortaleza cuando encontramos nuestra esencia en ellos.

Lo interesante es cuando es posible ser fuerte con la misma persona con quien eres vulnerable.

Día dos

Madison

Me sobresalto cuando un sonido prominente me despierta. Mi espalda choca contra las paredes de la jaula y entonces me doy cuenta de que Paul sigue tocando la reja metálica con lo que parece ser su anillo de matrimonio mientras muestra una sonrisa socarrona.

―¿Te desperté, bonita?

―Estás perdiendo tu tiempo conmigo. ―Me quedo recargada en una esquina.

―No lo creo. En realidad disfruto de lo pequeña que te ves estando encerrada. Me hace feliz saber que tengo poder sobre Ian.

―Tu sed de venganza no tiene lógica. A mi padre no le importo, me vendió a uno de Los Halcones ¿y tú crees que va a venir a suplicarte por mi vida?

―No tengo intenciones de darme por vencido. Te seguí el rastro sin descanso y ahora que te tengo, estoy determinado a continuar con mi plan. Dispongo de la confianza suficiente para estar seguro de que en algún momento aceptará que su edad comparada con la mía, es una burla. Una visión joven es lo que se necesita en los negocios.

―¡Por favor! ¡Estás más cerca de la vejez que de la juventud!

―Vaya, no me avisaron que tendría una rehén sarcástica. ―Ríe sin gracia.

―Acostúmbrate, porque si sigues esperando a que ocurra todo eso, me verás morir con esa personalidad.

No sé si se debe a que soy anodina o a que me estoy esforzando por ser fuerte que ya no sostengo la esperanza de que alguien venga por mí. La primera vez no lo hicieron, ¿por qué esta vez sería diferente? Es probable que Oliver esté creyendo que estoy a salvo, continuando con la vida que me quiso dar.

Esperar sin tener nada más en mente solo alarga el tiempo, por eso me enfoco en observar alrededor imaginando que estoy en un lugar distinto. Eso me ayuda a no fijar de nuevo mi tristeza y sí, entiendo que está mal bloquearla, pero me niego a repetir mi sufrimiento por mi libertad. No quiero darle la satisfacción de ser una víctima. No quiero volver a refugiarme en ese estado mental.

Otra vez no me entero sobre en qué punto del día estoy, no obstante, pareciera como si estuviera en una noche eterna porque estar en un sótano es renunciar a la luz solar. Lo cierto es que aquí abajo no cesa de hacer frío.

―¿Tienes frío?

―¿Tú qué crees? ―Dejo de frotar mis brazos.

―Que tienes frío y eres demasiado orgullosa para aceptarlo.

―O más bien, decírtelo no hará ningún cambio.

Me siento como un animal peligroso o un objeto en exhibición estando encerrada, apenas siendo capaz de moverme. El acoso a través de miradas es verdadero. Cuando estás en una situación como tal, tratas de mantener la calma porque si no es esa persona quien te va a lastimar, lo va a hacer tu corazón que no para de latir con fiereza.

PLAN DE ESCAPEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora