Estaba amaneciendo en la bahía de carga del puerto de Le Havre, el cielo se iba tiñendo lentamente de su característico azul, pero esa belleza quedaba relegada por la llegada de un pequeño bote, algo feo, con la pintura descarrilada y una tripulación mínima, aunque en las bodegas llevaban un prisionero inconsciente. Katia se había asegurado de mantener a John lo más tranquilo posible, lo que significaba que estaría amarrado y sedado durante todo el viaje, designo un doctor a su cuidado, sabía que si se veía afectada su capacidad de procrear, o si quiera lograba obtener más rasguños de los que tenía antes de llegar a ella, el Marqués de Gramont ya no le querría, y sería una pérdida demasiado grande para la Ruska Roma.
—Llegamos—Klaus se encontraba en el marco de puerta hacía el camarote principal, el hombre sujetaba despreocupado un arma—Nos espera una ambulancia y un par de autos, aunque estaremos rodeados de los hombres del Marqués.
Katia chasqueo los dientes con molestia, había sido un viaje largo y en realidad toda esa tensión no era buena señal—¡Maldición! En verdad esperaba que nos dejara llegar a él por nuestros propios medios.
El hombre negó con una leve sonrisa irónica—No parece alguien que deja las cosas bajo la planeación de otros.
—Definitivamente no, dile al doctor que esté listo para trasladarlo, y a los muchachos que deben estar alerta a cualquier eventualidad...No confío en que las cosas no se pongan difíciles luego.
Katia se giró hacía John y admiro su rostro tranquilo, le había crecido la barba y tenía el pelo algo revuelto, pero seguía siendo la solución a sus problemas de poder, y el único Omega bajo el cuidado de la Ruska Roma que parecía obtenerlo con la facilidad con la que se pone una bala en la cabeza de alguien. Nunca había sentido cariño real por sus hermanos asesinos, la mayoría solo eran herramientas, soldados de una organización fundada para prestar un servicio a la orden suprema, pero hasta ella debía admitir que sentía algo por Jardani, nunca habían sido cercanos, pero el siempre estado presente cuando lo necesito, sin embargo, se había vuelto una odiosa carga en cuanto mato a Iosef Tarasov, y eso era algo que ni la muerte de Killa podía arreglar.
Al abandonar el barco Katia se vio rodeada de un montón de tipos armados en costos trajes de color azul pálido, uno de ellos se presentó como Chidi, la mano derecha del Marqués, luego le tendio con la mayor indiferencia una venda de seda color negro.
—Los llevaremos a una residencia privada, el secreto debe de ser resguardado por todos los medios.
La mujer se alzó de hombros, aunque de todas formas se mantenía alerta—Como su majestad ordené—Dentro del auto Katia se puso la venda y le rezo a todos sus santos que no fuera una trampa.
El viaje fue un tanto estresante, había curvas, subidas, ruido de tránsito, música, olores de comida variada, no sabía si la estaban despistando o si en realidad iban a una residencia privada, pero el auto de pronto se detuvo en una zona tranquila y le abrieron la puerta, Katia sabía que Klaus le estaba quitando la venda en cuanto sintió sus manos. Lo que vio le dejo obviamente impresionada, nunca había estado en la morada de ninguno de los otros líderes de la orden suprema, se preguntaba si todas lucían tan majestuosas como aquella, un castillo en la pradera, con arbustos decorativos al frente y una fuente justo en el patio central, era tan ostentoso que Katia se preguntó si el título de Marqués no era lo único que le confería poder a Vincent de Gramont.
—Por aquí por favor…—Chidi comenzó a caminar justo al frente y hacia el interior de aquel lujo.
—¿Dónde está John?—La mujer se cruzó de brazos al instante que notó que la ambulancia no estaba junto a los demás autos.
Chidi se detuvo y le dirigió una rápida mirada—El señor Wick se encuentra en la residencia para invitados, será atendido por los doctores que el Marqués a designado para él.
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El Despertar del Omega
FanfictionJohn Wick deberá enfrentar las consecuencias de obtener su venganza, sin embargo, se verá atrapado entre el deseo natural de su casta y la libertad. Historia original para matar el aburrimiento. Todos los derechos de la franquicia a quien correspon...
