Capítulo 24: Strike

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Minjeong

Una partida de bolos más y me echaría las manos a la cabeza. Yeji me había arrastrado a este antro solo porque había quedado con sus amigas y bueno, tenía que hacer el paripé aquí también. Solo deseaba que perdiera cada ronda para que no me diera ningún beso de celebración, se me hacía repugnante.

Las amigas de Yeji lanzaron e hicieron strike.

—¡Noooooooo!

—Eres malísima, aprende de la mejor.

Yeji lanzó y falló en dos.

—Tampoco me pierdo gran cosa —añadió una bromeando.

Le di un sorbo al batido y noté como Yeji venía hasta mí, resoplé. Ella se sentó sobre mi regazo y me habló al oído.

—Cambia esa cara, estás amargada.

—Porque lo estoy —le contesté.

—Pues no lo estés tanto.

Yeji dejó un beso sobre mis labios y quise pasarme un pañuelo por ellos de inmediato.

—Tortolitas, ¡no os entretengáis mucho que os toca ya! —exclamó una de sus amigas.

Noté la respiración de Yeji en mi oido y volvió a hablar.

—Bésame bien.

—No voy a hacer eso.

—Te he dicho que me beses o te juro que saco el teléfono ahora mismo y subo la foto a Instagram.

Cerré los ojos con fuerza, no quería besarla. No quería ni tocarla con un palo y bastante era tenerla sobre mí en estos instantes. A veces me planteaba qué había hecho mal en la vida para acabar de esta manera, infeliz hasta Dios sabe cuánto tiempo.

Ella me inclinó el rostro y se acercó a dejar el beso sobre mis labios, pero noté como alguien me agarraba de la muñeca y me levantaba, casi tirando a Yeji de la silla.

—¿Pero qué...? —dijo Yeji confusa.

Entonces la vi. El rostro de Karina hecho una furia, estaba enfadada, molesta. Sus ojos transmitían una seriedad que nunca había visto antes. No entendía que estaba haciendo ahí y mucho menos su reacción cuando yo creía que no quería ni verme. Fui a preguntar pero lo siguiente que pude notar fue los labios de Karina sobre los míos, dejando a toda la bolera boquiabierta.

Karina me sujetó del rostro acercándome plenamente a ella mientras me besaba y yo le seguí el beso a pesar de todo lo que conllevaba detrás, y de no estar entendiendo nada. Era Karina la que estaba frente a mí, con ella todo se vale. Ahí me di cuenta de que la foto de Yeji ya no era necesaria, probablemente ya nos habría visto todo el mundo.

Maldita sea, cómo extrañaba sus besos...

Al separarnos me quedé completamente atontada sin entender nada.

—¡¿Por qué besas a la novia de mi amiga?! —exclamó una de las amigas de Yeji enfadada.

—Mejor pregúntale a ella por qué lleva chantajeando a mi novia durante una semana —miró a Yeji—. Cuéntales como la obligas a tener una relación falsa mientras la chantajeas con una foto.

Yeji se quedó muda sin decir nada, al igual que yo. Sentí una mezcla entre miedo, vergüenza y dolor al escucharla. Karina me agarró de la muñeca y me sacó casi a rastras de allí. Todos los ojos estaban puestos en nosotras, podía ver el flash de las cámaras, los cuchicheos...

En esos momentos caminaba por el parking de la bolera sin apenas darme cuenta por donde caminaba o qué estaba haciendo.

—Karina...

The Only Exception | winrinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora