Karina
Entré a clase de diseño de modas y me arrepentí en ese mismo instante. Es cierto que no podía hacer más salvo aguantarme y asistir a todas las clases, pero esto no era algo que me hiciera especial ilusión.
Mi padre adora la moda, se dedica a eso, pero yo... No es lo mío. Prefiero vestirlo a estudiarlo.
La profesora era bastante simpática así que la clase se hizo amena, pero estaba deseando que sonara la campana para cambiar de clase, aunque la siguiente fuera peor que la anterior.
El timbre sonó a los pocos minutos y recogí mis cosas.
—¿Necesitas ayuda? —preguntó un chico.
—No, gracias —sonreí.
¿En que pretendía ayudarme? ¿A guardar un lápiz? Sé que la gente hacía esto por hablarme pero ya se me hacía pesado.
La siguiente clase estaba justo al lado contrario así que tuve que recorrer el enorme pasillo que atravesaba toda la facultad. Iba mirando las aulas con curiosidad, algunas eran bastante llamativas. Pasé delante de una, parecía de arte. Había varios asientos con caballetes, y una figura al frente de clase.
Una voz me hizo salir de mis pensamientos.
—¿Le interesa, señorita Bluu?
Salté del susto, tenia a un hombre canoso en la puerta.
—Oh, disculpa, no quería mirar. Ya me iba.
—No, no —dijo riendo—. Tranquila. Le iba a preguntar si quería ayudar en la clase hoy.
—¿Ayudar?
—He visto que mucha gente le presta atención y qué mejor que pedirte que seas la musa de hoy.
Alcé las cejas. ¿La musa? ¿Quiere que pose para todos?
—¿Musa?
—Solo si estas de acuerdo.
¿Qué podría ir peor? Mientras me libre de la siguiente clase... Asentí.
—Genial, ven conmigo.
Entré al aula y me puse junto a él. Había varios alumnos con batas, otros con los pinceles ya preparados.
—Queridos amigos, hoy tenemos a una invitada, Katarina Bluu —los chicos y chicas empezaron a aplaudir, parecían emocionados.
Me sentía como un verdadero conejillo de indias.
Entonces la puerta se abrió de golpe dejando ver a cierta persona. Sonreí.
—Señorita Kim, llega tarde.
—Disculpa, he tenido que pasar por... —se calló al verme—... secretaría.
—Coja asiento y guarde silencio.
Notaba la mirada de Minjeong quemando sobre mí. El hecho de pensar que debía dibujarme lo hacía aún más divertido.
Minjeong se colocó en su caballete y siguió las indicaciones del profesor. En esos momentos no sabía muy bien qué hacer, me sentía observada por toda la clase y en ese instante me planteé si había hecho bien.
—Vais a preparar un retrato a vuestro estilo propio. Procurad destacar bien los detalles y acentuar las sombras, si lo hacéis bien no solo tendréis una buena nota, sino que sumaréis puntos en el trabajo final.
Minjeong resopló. Querida, te tocaba dibujarme y bastante bien.
El profesor me llevó hasta el centro de la clase donde había una pequeña tarima. Agarró una silla y la colocó.
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The Only Exception | winrina
Fanfiction¿Qué pasaría si dos personas completamente opuestas se encuentran en una fiesta de máscaras y conectan? ¿Qué pasaría si después descubren que se detestan? Winrina fanfic. Historial original. No se permiten adaptaciones por ahora.
