Capítulo 2: Buenos días

2.4K 247 28
                                        

Minjeong

Vi con mis propios ojos como esa chica misteriosa, Karina, se alejaba de mí prácticamente a rastras. No estaba entendiendo nada, para empezar... ¿de dónde había salido aquella chica? No la había visto jamás. Sé que era una fiesta de distintas carreras universitarias pero aún así me resultaba demasiado llamativa como para pertenecer a esto. Después, ¿quién era esa chica que se la había llevado? ¿Qué demonios ha pasado? ¿Esa chica no era la que estaba con Ningning?

Pero sobre todo... ¿Por qué me he sentido así con ella? Jamás, en toda mi vida, he notado mi pecho acelerarse con un baile. He conocido a muchas chicas de fiesta pero nada de acerca a esto. Sus ojos... Sus labios... Oh Dios, sus caderas. Cada vez que recuerdo que hemos estado a punto de besarnos yo...

—¡Minjeong! —escuché a Ningning gritar. Me giré hacia ella.

—¿Me puedes explicar por qué tu ligue se ha llevado al mío de repente?

—Wow frena —dijo ella riendo—. ¿Qué ligue?

—¿Es broma? —dije sarcásticamente.

—Nah —rió—. Estábamos bailando y la llamaron por teléfono, entonces le cambió el rostro y fue a por ella. Supongo que algo habrá pasado.

—Joder —me pasé las manos por el pelo de la desesperación—. No he tenido tiempo ni de pedirle su número.

—Bueno, yo tengo el de Giselle.

—¿Giselle?

—Mi ligue —rodó los ojos—. Puedo pedirle que te de el de... —puso cara de confusión.

—Karina. Se llama Karina.

—Eso.

—¿Te he dicho lo mucho que te quiero? —dije yendo a darle un beso en las mejillas. Ella se apartó.

—Quita, no me toques —bromeó—. Os he visto, estabais muy...

—No sé quién es, Ningning, pero ese momento en la pista... No dejo de pensar en eso.

—Bueno, mañana le mandaré un mensaje a Giselle. No quiero molestar ahora, no sabemos lo que ha ocurrido.

—Tienes razón... —suspiré—. ¿Has visto a Giselle sin máscara?

—Sí, se la ha quitado en la barra y yo le he enseñado mi rostro.

—Qué envidia, Karina no. Aunque yo tampoco le enseñe el mío.

—Ahora es cuando es horrible en persona —rió.

—No lo creo, y aunque lo fuera... Es demasiado atractiva. No me importaría.

Desde luego que no. Con unos labios como esos, una mirada como esa... La cintura, su manera de bailar... Lo que menos me importa es qué haya bajo su máscara.

—Ui mira a la doña yo-no-me-enamoro.

—No seas tonta —rodó los ojos—. Simplemente me atrae.

—Ya, claro.

—Le dije que me llamaba Winter. No sé por qué hice eso, supongo que para darle más misterio a la cosa pero entonces ahora... —suspiré—. Va a pensar que le he mentido.

—No le des tantas vueltas. También hay gente que te conoce por Winter, es un apodo. No es que le hayas dicho que te llamas Rosalinda y que tienes dos hijos.

Rodé los ojos riendo. Esta chica era estupida y muy, pero muy tonta.

En ese momento apareció Yeji. Rodé los ojos. No por favor, ahora no. Con esta chica tuve un rollo de un par de noches, ambas sabíamos que no era más que eso, solo que ella después de aquel día empezó a insistir. En clases, en la cafetería, en fiestas o ratos libres. Ella solo intentaba e intentaba, pero de la manera más pesada y tóxica posible.

The Only Exception | winrinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora