—Muy bien, Menchu, pues te toca. El éxito de «Lo malo». Ya hemos visto esas primeras veinticuatro horas, pero queremos saber cómo fue esa etapa, así en general, y cómo lo llevasteis.
—Empezando por el final, creo que lo llevábamos bastante bien para lo que podría haber sido. No teníamos experiencia en la música, mucho menos en la fama, pero, aunque Arturo lo consideraba un hit antes incluso de que lo grabáramos, éramos todavía muy inocentes, no pensábamos que fuera a llegar tan lejos.
» Además, teníamos mil cosas que hacer, muchísimas entrevistas y lugares en los que presentar la canción, eso también ayudó a que no tuviéramos tiempo de pensar en lo que estábamos consiguiendo.
Después del primer día, vinieron otros igual de intensos. Sin apenas tiempo de descansar, iban de un lado para otro, una vez acabada la etapa de las entrevistas en el set-up que la discográfica les había preparado.
Eso también era bueno, porque significaba que se estaban moviendo en cadenas de televisión, y algunas hasta las dejaban cantar toda la canción, y no solo un trocito a capella. Visitaron todas las principales radios, en diversas entrevistas, con la función principal de atraer todo el público posible. Más allá de centrarse en el público adolescente, Arturo quería que llegaran al público general, al menos con las canciones de reggaetón que fueran sacando.
Al fin, llegó la semana en Barcelona. "Al fin", para las que tenían casa allí, pues Menchu vivió de prestado con Luz, con su familia. Ainhoa, como ya había avisado, conducía todos los días media hora para llegar a la capital, prefiriendo la tranquilidad de su pueblo.
Si encontraba tranquilidad en otras cosas, no sería ella quien lo desmintiera.
Antes de lo que piensan, tienen el concierto de Pastora Soler en Barcelona, justo después del día libre de las mil entrevistas que tienen en la ciudad condal. Están muertas de cansancio, pero un gritito de Ainhoa las despierta del aturdimiento en el que se han metido.
—¿Qué... pasa? —Su frente se arruga.
—Estoy flipando, os lo juro. —Se lleva una mano a la boca para chillar bajito.
—Oye —la llama Luz—, conmigo sin rodeos que ahora mismo no puedo con tanta intensidad.
—Se han agotado las entradas para el concierto de Pastora justo ahora —informa, y las chicas la miran sin entender nada.
—¿Y qué? Me alegro mucho por ella, pero ¿qué tiene que ver...?
—Estoy viendo los comentarios, y hay muchísima gente que ha comprado entrada en el último momento para escucharnos. A nosotras. Que van a ir al concierto de Pastora para ver a las teloneras. —Se vuelve a llevar la mano a la boca—. ¡Es muy fuerte!, ¿no os dais cuenta?
—¿A ver? —Menchu no duda en arrebatarle el móvil y empezar a mirar—. Ay, jo, qué gente más maja...
—Son nuestra gente, qué fuerte... —Se inclina Luz también.
—Y no es para menos. —Se giran hacia Arturo, que acaba de llegar al camerino, con una sonrisa que parece permanente—. Vuestro single ya va por los cinco millones, y es el número 1 en virales de Spotify. Vais a hacer grandes cosas, yo lo sabía, pero aquí están los resultados.
—Ahora que tenemos público... —Menchu se muerde el labio—. ¿Se sabrá ya lo de la gira propia?
—La gira propia será justo unas semanas después de que salga el disco. Pensad que tenemos que salir de firmas primero.
—¿Vamos a poder firmar nuestro disco? —La boca de Ainhoa se abre de emoción.
Arturo pone los ojos en blanco.
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El latido de una melodía - Luznhoa
FanfictionADAPTACIÓN FANFIC MÍO Todo el mundo recuerda los meses que precedieron al hiatus de Triple melodía: los escándalos, la información a medias, la reconciliación del grupo y la gira de verano. Dijeron que iban a descansar, y eso hicieron. En parte...
