Este capítulo no tiene canción, pero las vibes son un poco de Look what you made me do
—Tras el primer single, estuvimos en algunos festivales, como creo que ya ha empezado a contar Luz. —Señala a su novia con la mano abierta—. Pero sobre todo decidimos aprovechar mediados de abril y mayo para ajustar algunas cosas de las canciones.
» Lo más importante es que, cuando hicimos la portada para el segundo single, aprovechamos para hacer también las del disco. —Su sonrisa llena su rostro, con orgullo—. La gente que vea este documental ya sabrá cómo es la portada, así que no es muy difícil adivinar que le aceptaron la idea a Luz.
La morena sonríe y menea la cabeza, con las mejillas ardiendo. Es una de las cosas que más la ilusionan de toda su carrera, pero aun así mencionarlo...
» Así que, una vez dejamos claro qué princesa sería cada una, nos pusimos manos a la obra con los preparativos.
Estilistas pasan de un lado a otro, llevando las perchas con los vestidos, mientras las peluqueras juegan con sus cabellos. Ainhoa es la única que no lo llevará suelto, por llevar una versión trenzada del pelo rojizo de Ariel, así que está desde temprano en el camerino.
Han tenido tiempo para elegir lo que llevarán en las manos, para simbolizar el amor de cuento hundido. Como ya dijeron en su momento, Luz lleva una rosa muerta. Ainhoa, un tenedor torcido. Menchu, en una expedición por la ciudad, se compró un peluche de tigre, como la mascota de Jasmín y... ahora solo está la mitad delantera, pudiéndose ver el algodón.
Aunque en un principio se plantearon hacer la sesión de fotos en un prado, muy parecido a la sierra donde grabaron su primer videoclip, al final lo harán en un estudio. Han pintado el suelo de verde, dibujando florecillas, con la sensación de dibujos de animación que quieren transmitir. Se tomarán las fotos tumbadas en una espiral, con el fotógrafo desde arriba.
Llevan tantas horas de peluquería y maquillaje que comen allí mismo, mientras fuera siguen trabajando en el set. Ainhoa ya está comiéndose las uvas que se ha traído de casa cuando aparece Arturo, con las orejas tan rojas que no le parecería extraño que comenzaran a expulsar humo. El manager se coloca junto a ella, esperando que le preste atención.
—¿Pasa algo? —Arquea una ceja, tragándose la última uva.
Arturo le pone el móvil delante de la cara, tan cerca que tarda unos segundos en no verlo borroso y poder fijarse en lo que hay en él. Pero cuando va a cogerlo, se lo aparta.
—¿Me puedes explicar qué es esto?
—Pues —parpadea, distinguiendo en ese momento la imagen. Le sale la sonrisa sola—. Es uno de los tatuajes de Luz, ¿qué pasa?
—¿Que qué pasa? ¡Que está en tu Instagram, eso pasa!
Pestañea de nuevo, buscando la mirada de su novia para obtener ayuda. Pero ella se encoge de hombros, sin entender nada.
—No sabía que subir una foto del tatuaje nuevo de mi amiga es un delito ahora —musita.
Arturo se lame los labios y aparta la mirada hasta el espejo. Parece estar decidiendo qué hacer con ella, lo cual no le da buena espina.
—No sé ni por dónde empezar a explicarte lo mal que es esto. Para empezar, no es tu amiga, por lo que este tipo de imágenes sobran. Segundo, no es "una foto con su tatuaje nuevo", es una foto en la que Luz está desnuda en la cama y lo único que la tapa es su brazo en la que está su tatuaje. No quieres enseñarlo, es casi un nude.
—A mí me parece que mi novia estaba de acuerdo con esa foto. ¿Lo estabas, cielo? —pregunta, estirando el cuello para verla, en su propio espejo, con una calma que hasta a ella la sorprende.
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El latido de una melodía - Luznhoa
FanfictionADAPTACIÓN FANFIC MÍO Todo el mundo recuerda los meses que precedieron al hiatus de Triple melodía: los escándalos, la información a medias, la reconciliación del grupo y la gira de verano. Dijeron que iban a descansar, y eso hicieron. En parte...
