—Bueno, Ainhoa, que enseguida os vais a descansar hasta mañana... —Revisa su guion—. Vuestra última gira por Latinoamérica.
—Por ahora —avisa, señalando a la cámara—. Tenemos grandes planes para el cuarto disco, la verdad, sobre todo porque hay mucha expectación con nuestra vuelta.
—Empezó enseguida, ¿no?
—No del todo, tuvimos mes y medio para descansar. Ya lo ha comentado Luz, pero nosotras nos fuimos al pueblo a pasar el mayor tiempo posible con nuestras familias y nuestras perras. De hecho, su madre se quedó con Trufa todo el tiempo que estuvimos de gira en Latam.
» Después, tuvimos unas semanas para ensayar antes de volar a Buenos Aires. Porque sí, empezamos en la misma ciudad que la primera vez, lo que nos dio la oportunidad de visitarla más a fondo, aunque también nos llenaron de entrevistas y reportajes fotográficos.
—Esta vez el piano no tuvo el mismo efecto en ella. —Luz da su última aportación—. Buenos Aires 1, piano 0.
∞∞∞
Tras la primera ciudad de la gira, han viajado hasta Santa Fe, donde planean pasar una semana. Están comiendo mientras hablan de lo que piensan visitar en cuando terminen las entrevistas de cortesía, cuando Arturo aparece con las mejillas rojas. Y no precisamente por la vergüenza.
—¿Se puede saber qué significa esto?
Le pone a Luz en la cara una foto sacada de sus stories. En ella se puede ver a Ainhoa desnuda, de espaldas a la cámara, pero mostrando una sonrisilla de lado. La hizo la noche anterior y, tras mucho pensarlo, decidió subirla.
—Es una foto de mi novia. —Señala a la Ainhoa real.
—Sí, ya lo veo —masculla, arrastrando las palabras. Parece estar a punto de comerse a alguien de un bocado—. ¿Y me puedes explicar qué hace subida a redes públicas?
—Porque Ainhoa y yo somos novias, ya lo sabe todo el mundo, los periodistas ya no hacen artículos desgranando la relación y... ¿a nadie le importa?
—A mí me importa. —Se clava el dedo en el pecho—. No sé en qué estás pensando, pero borra.
—No quiero. —Frunce el ceño—. Nos ha costado mucho salir del armario, ahora tengo derecho a presumir de novia cuando quiera.
—Luz, cielo...
—No te pongas cariñoso para ganarme. —Le pone una mano en la cara al levantarse—. Ya no puedes volver a meternos en un sitio en el que nunca debimos estar.
—Tampoco lo veo tan horrible —comenta Menchu—. Yo tengo fotos de Luz durmiendo y a nadie le importa una mierda si la subo. Por no hablar de las fotos de Ainhoa que tengo.
—Dudo que sean tan explícitas como las que aquí tu compañera ha subido. —Aprieta los dientes.
—Tengo de todo, en la ducha, haciendo el tonto en el autobús que nos lleva de un sitio a otro, en la cama... Puedo subirlo si quieres, para que veas que es ridículo todo esto.
Ainhoa esboza una sonrisa tímida, expresando como puede su agradecimiento. Menchu no la mira a ella ni a Arturo mientras revisa su galería hasta encontrar algo útil para lo que quiere hacer.
» Mira, subiré una con Luz y otra con Ainhoa, para que nadie llore.
El manager pega un bufido y sale de allí más enfadado de lo que llegó, pero mascullando cosas que apenas escuchan:
—Haced lo que os dé la gana, si total no me hacéis caso nunca... Un día vais a descubrir cómo funciona la industria y os vais a cagar, me cago en la puta.
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El latido de una melodía - Luznhoa
FanfictionADAPTACIÓN FANFIC MÍO Todo el mundo recuerda los meses que precedieron al hiatus de Triple melodía: los escándalos, la información a medias, la reconciliación del grupo y la gira de verano. Dijeron que iban a descansar, y eso hicieron. En parte...
