La canción del capítulo es Espérame, de Sweet California
Hay pocas cosas que le gusten menos a la morena que hablar de esa época. Hay gente que creerá que la época negra de sus vidas fue en la que estaban en el armario. Error: esos años al menos se tenían las unas a las otras.
Cuando tuvo motivos para desconfiar de su propia novia..., sí, no fue muy agradable.
Menchu aparece al cabo de un buen rato, con las mejillas mojadas por las lágrimas y mucha necesidad de explicaciones sobre el vídeo que ha subido Ainhoa. Luz es rápida al contarle que casi sucede de verdad, pero que ha conseguido convencerla de que espere, de que lo usen a su favor.
—¿Y qué pretendéis hacer? —pregunta en un susurro—. ¿Como cuando fingimos con Arturo?
—Algo así.
—¡No! —Se le hinchan las narices. Ellas pegan un respingo, poco acostumbradas a que se enfade—. Ni se os ocurra, se os va la cabeza por completo.
—Estamos intentando ir un paso por delante de Arturo —trata de calmarla—. Ahora tenemos que pensar en un plan.
—Dejad los planes de una buena vez. —Se lleva una mano a la frente. Va a acabar con dolor de cabeza—. ¿Sois conscientes de que la situación no es la misma ni de broma? No solo estamos fatal las tres, sino que tenemos un nuevo equipo. Desde no hace tanto, ¿entendéis? ¿Acabamos de empezar con una nueva discográfica, una nueva manager, y el plan maestro es hacerles creer que han invertido en nosotras para que ahora acabemos con todo? Perdón por decirlo, pero sois más tontas de lo que pensaba.
Se quedan en silencio, asimilando el peso de sus palabras, que cae sobre ellas como una losa de cemento. Luz se lleva una mano a la boca, mordisqueando con nervios su uña del pulgar.
—Era la única idea que se me ha ocurrido cuando Ainhoa ya tenía publicado el vídeo. ¿Qué más íbamos a decir?
—Me da igual si fingís que estabais gastando una broma o qué, pero jugárnosla con nuestro nuevo equipo... Simplemente no. No llevo años enteros dedicada a esto para que me lo arruinéis. Tampoco voy a dejar que lo arruinéis para vosotras. Si es por mí, aquí nadie deja nada.
Se quedan calladas por un momento. Ainhoa avanza hacia ella, sentándose antes de que vuelva a echarse a llorar.
—Siento mucho haberos hecho tanto daño con esta mierda, cariño. Te juro que pensaba que sería lo mejor para el grupo, pero no he pensado en nadie más que en mí.
—Ya, bueno, ahora sirve de poco. Estoy harta.
—¿Qué podemos hacer?
—Es que ya vale. Estamos peleando por tonterías mientras decidieron las dos sin consultar a Fina o a nadie que vais a fingir que deja el grupo, cuando en realidad no se va. —Se sorbe la nariz.
—Menchu, no, deja de llorar. Vamos a hacer que salga bien.
—Se me están juntando muchas cosas y no sé si puedo con esto.
—No digas eso... —susurra.
—No, es que todo es muy fácil para vosotras. Tenéis el cariño del público, la voz... y aquí estáis jugando mucho con mis sentimientos: "que si primero me voy", "que si ahora me voy yo", que si discutís... ¿Dónde cojones entro yo ahí? Ya no es solo ser la sujetavelas número 1 de España, que tengo el premio, pero me la suda porque os amo. No. Esto es porque tomáis las decisiones las dos, o una sola, sin consultar a nadie, y mucho menos a mí. Sé que no importo, que nadie armará por mí el puto drama que se está liando en Twitter porque Ainhoa se va, pero joder, esto ya es la hostia. En fin, estáis tranquilas porque a vosotras como solistas o incluso de dueto os lleváis a todo el fandom. Pero ¿yo qué? Si ni vosotras confiáis en mí.
ESTÁS LEYENDO
El latido de una melodía - Luznhoa
FanfikceADAPTACIÓN FANFIC MÍO Todo el mundo recuerda los meses que precedieron al hiatus de Triple melodía: los escándalos, la información a medias, la reconciliación del grupo y la gira de verano. Dijeron que iban a descansar, y eso hicieron. En parte...
