La canción del capítulo es Nadie, de Nerea Rodríguez
—Cuando miro atrás, recordando todo lo que llevo viviendo desde que entré al grupo con dieciocho años, me quedo con muchísimas cosas. Con la sororidad que se formó entre las mejores chicas de la historia y yo, la amistad de Menchu, el amor de Ainhoa, los conciertos en los que berreaban mis canciones... Pero me gusta recordar con cariño todo el primer viaje por Latinoamérica, sobre todo cuando subimos a Estados Unidos.
» Las clases de composición fueron escasas, no va por ahí en realidad... No sé, es que llevábamos un ritmo tan acelerado que supuso un soplo de aire fresco no tener que correr para llegar a un concierto o a una entrevista. Nos gustaba quedar en el estudio, que adoptamos como nuestra salita de la discográfica, tratar de componer algo, grabar por encima...
—Estuvisteis allí un mes, ¿no es así?
—Sí, volvimos justo para el puente de la Constitución, aunque ya no nos pusimos a trabajar. Anunciamos la gira por España, que iba a ser enorme y durante la primavera y verano de 2018; y nos dedicamos a descansar.
∞∞∞
Luz se recoloca el flequillo mientras mira por la ventana del avión. Están a punto de aterrizar en Madrid, después de demasiados meses lejos de casa. Es hora de comer, hora local, pero en realidad sienten que podrían dormir durante horas.
Hasta ahora, solo su novia lo ha conseguido, con su cabeza sobre el hombro de la castaña.
—No me puedo creer que estemos volviendo —susurra su amiga, en el asiento delantero, mostrando su ojo por el hueco entre asientos.
—Es como si lleváramos una eternidad fuera. —Suspira.
—Pues sí. ¿Qué te apetecerá hacer cuando volvamos?
—Primero, ventilar nuestro piso. Después, irme a Barcelona. Quiero ver a Coco y a mis padres.
Menchu asiente y se muerde el interior de la mejilla, mientras la imita en la visión de la ventana.
—Yo creo que voy a aprovechar que nos dejan vacaciones hasta enero para irme ya a Málaga. Necesito un poco de playa malagueña.
—¿No tuviste suficiente sol con California? —Le sale una sonrisilla divertida.
—Nunca es suficiente sol. —La señala con el dedo índice—. Ah, mira, ya bajamos.
Apenas cinco minutos después, se ve obligada a despertar a su particular Bella Durmiente, pues se apagan las luces del cinturón y, poco a poco, todos los ocupantes del avión se van levantando. Luz siempre ha tenido la manía de esperar a que no quede mucha gente, para poder coger su maleta de mano y salir con tranquilidad, así que no le importa que Ainhoa tarde un buen rato en ubicarse en el espacio-tiempo después de su siesta.
Total, no tiene ninguna prisa.
Han anunciado su llegada ese día, así que ninguna se sorprende cuando varios grupos de chicas (nada tan numeroso como lo de Buenos Aires, pero aun así es increíble) se acercan a ellas en cuanto las ven. Ainhoa mantiene los ojos entrecerrados, arrastrando el sueño del cambio horario, pero abraza a todo el mundo y se echa todas las fotos que hagan falta.
Un par de chicas le dicen una y otra vez que descanse mucho, algo que ella piensa obedecer a pies juntillas. Que no hayan tenido un ritmo de conciertos fuerte el pasado mes no significa que no haya sido agotador todo el trabajo en el estudio.
Arturo detiene un taxi en la puerta y tiene la consideración suficiente para sentarse en el lado del copiloto. Una vez han cerrado el maletero y se han subido, comienza a hablar:
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El latido de una melodía - Luznhoa
FanfictionADAPTACIÓN FANFIC MÍO Todo el mundo recuerda los meses que precedieron al hiatus de Triple melodía: los escándalos, la información a medias, la reconciliación del grupo y la gira de verano. Dijeron que iban a descansar, y eso hicieron. En parte...
