16. Luz

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La canción del capítulo es Berlín, de Aitana :)

—Llevo desde ayer de los nervios —confiesa la directora, una vez aparece vestida con un mono en tonos beige—. Menchu me dejó en un momento muy crítico.

—Sí, eso me dijo por mensaje. Quería que contara yo la pelea post-concierto. —Se muerde el labio.

Volvamos al pasado, donde una Luz mucho más joven, castaña y de pelo corto, pestañea, con el rostro pálido, sin entender qué ha pasado.

—Pues no sé, pero evidentemente, cariño, esto no es verdad. —Estira el cuello hacia ella, algo molesta—. Habrán sacado alguna foto de contexto...

Coge bien el móvil y revisa las imágenes que muestra la revista. Recuerda ese día, fue el de la primera firma, cuando salieron de fiesta. Parece que están los dos solos, pero eso no es cierto, los fotógrafos han sabido cortar a las personas que los rodeaban, que no les interesaban tanto, al parecer.

De hecho, en una de las fotos se la ve riéndose, estando Andrés cerca. Lo que no saben es que se reía de un comentario de Ainhoa, que, por supuesto, ha sido cortada.

—Esto es cosa de Arturo —musita—. Yo no quería, de hecho, me mantuve rodeada de gente todo el rato para que nadie malinterpretara nada y aun así lo hacen, pues no sé qué más hacer.

Parece que Malena va a decir algo, pero al final niega con la cabeza y desaparece por el pasillo. La sigue, con un nudo en el estómago que no se puede creer que esté sintiendo al acabar el primer concierto de su primera gira. No cree merecerlo. Por suerte, nadie más la sigue cuando la alcanza antes de llegar a la puerta de salida trasera.

—Lo peor es que te creo, Luz —masculla, sin girarse. Parece saber que está ahí, aunque no la haya mirado desde sus últimas palabras—. Sé que eres lesbiana, sé que esto no es cosa tuya y que Arturo te tiene cogida por los ovarios. Y aun así me jode.

—A mí también me jode, no estás sola en esto. —Se encoge de hombros—. Pero tampoco puedes actuar así, y menos conmigo, porque no vamos a solucionar nada. Yo no tengo la culpa.

—Bueno —bufa—, ahora no tienes la culpa, pero si te hubieras plantado la primera vez que te dijeron que no hablaras de tu sexualidad...

—¿Ahora va a ser culpa mía? —Balbucea—. Tenía miedo de que me quitaran la oportunidad de mi vida, aún lo tengo, ¿qué querías que hiciera?

—Nada. —Menea la cabeza—. No tenías que hacer nada.

Le tiemblan los labios cuando Malena se aleja de ella. Aprieta un puño. No quiere permitir eso, no es su culpa, no se merece que la haga sentir así.

—¿Vas a irte sin más? —musita—. No te permito enfadarte así por esto.

—Ah, no me permites... —Lame sus labios en un intento de autocontrol—. Yo soy la verdadera víctima de todo esto. Tú todavía vas a tener la fama, los focos, la música..., pero ¿yo? Tengo mi trabajo normal donde a nadie le importa nada que no sea mi rendimiento, mi vida no dará un giro de 180 grados por mentir y ocultar mi homosexualidad.

—¿Y qué quieres? ¿Un premio? Nos permiten estar juntas mientras no lo hagamos público. Es lo mejor a lo que podemos aspirar.

—Qué considerados, Lucecita. —Pone los ojos en blanco—. Son una ONG ahora.

—No digo eso. —Menea la cabeza—. Digo que, dentro de las posibilidades, no está tan mal. Me jode lo de Andrés, sí, pero eso es mentira, nosotras lo sabemos y pronto pasará. Pero nosotras estamos juntas y eso es lo importante.

Malena comienza a dar vueltas. Sigue sin devolverle la mirada y eso la está matando. Le encantaría tener allí a sus amigas. Necesita un abrazo como mínimo y su novia no tiene pinta de que se lo vaya a dar ahora.

El latido de una melodía - LuznhoaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora