Capítulo XXVI - El Príncipe del Diamante (parte 1)

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(Parte un poco larga)

-La mocosa es bastante inestable ¿Estás seguro de que la incluirás en tu orden aún así?

-¿Inestable?

-Sus emociones manipulan su poder mágico, ella no las controla. Se descontrola cuando se enoja o cuando experimenta emociones negativas.

-Ya veo... Pero no hay de qué preocuparnos, la mantendré bajo vigilancia durante un mes, con la persona adecuada.

-Sin duda eres un idiota -rió- Haz lo que quieras, yo ya te lo advertí.

-Pase lo que pase, será por su crecimiento... Tú solo confía.

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Narra Deirieri

Me dirigí inmediatamente a la frontera con el reino del Diamante. El Capitán Julius me asignó esta importante misión, era una misión de apoyo, sin embargo se convirtió en una de rescate. Morgen y Yami habían sido enviados a investigar ciertas irregularidades en dicho lugar, pues anteriormente se habían perdido algunos niños cerca de ahí. Ya habían enviado a otros magos a buscarlos, sin embargo habían desaparecido sin dejar ninguna señal.

La misión de Yami y de Morgen consistía en peinar la zona en busca de pistas sobre los magos o los niños perdidos, sin embargo, algo se complicó y Morgen pidió refuerzos.

En cuanto el capitán me lo ordenó, tomé mi escoba y volé a gran velocidad hacia ese lugar.

Narra Yami

No había dudas, este tipo era demasiado fuerte.

Antes de que llegara descubrimos a los secuestradores, peleamos contra ellos y no nos resultó tan difícil vencerlos, uno de ellos decía llamarse "Lotus" o algo así, ahora tenía una bonita cicatriz en el pecho gracias a mi.

Pero este otro sujeto...

No parecía tener más de nuestra edad e incluso, su Atributo mágico normalmente no sería rival para el mío o, en especial el de Morgen. Sin embargo su maná era descomunalmente monstruoso, su cabello era gris y sus ojos negros, la expresión de su rostro era neutral. No movía ni un músculo y aún así no podíamos ganarle. A juzgar por la forma en la que estaba vestido, podría deducir que era de la realeza o algo por el estilo.

Su atributo mágico era la magia de luz lunar, por lo que no debería ser un problema para Morgen o para mi, pero sus hechizos eran imponentes.
A estas alturas, Morgen ya había pedido refuerzos, pero no sabía cuanto más íbamos a soportar, de alguna forma estaba drenando nuestro maná, nos debilitamos al punto de que le fue bastante fácil herirnos. Quizá este sería nuestro final...

Estaba por cerrar los ojos y morir, cuando de repente sentí un intenso maná y un ki qué conozco bien, seguido de eso, un fuerte golpe en el piso hizo que abriera los ojos, observando el área semi destrozada y a Deirieri de espaldas a Morgen y a mi. ¿Era acaso esa misma mocosa ingenua de hace años...? Ella no podría vencer sola a ese tipo...

-"Magia de creación de sangre: peones de sangre"...

Narra Deirieri

Todo pareció ir en cámara lenta, ante mis ojos, la horrible escena de los cuerpos de Morgen y Yami tirados en el piso, ensangrentados y con su maná drenandose.

La ira me cegó, el dolor que se convertía en rabia hacían que mi corazón latiera a una gran velocidad, la simple imagen de mis amigos moribundos me provocaba un inmenso dolor. Busqué al responsable de haber cometido ese acto tan atroz y lo encontré, estaba ahí, parado frente a ellos ahora con su atención en mi.

Nacht Faust - Entre Sangre y Sombras (Black Clover) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora