Narra Deirieri
No pasó mucho tiempo para que el señor Julius llegara, yo estaba sentada esperando a que alguno de los dos despertara a eso de las 6 p.m.
De repente lo vi entrar, parecía igual de despreocupado que siempre.
—Deirieri, adivina quién vino a verte —dijo sonriendo mientras sostenía a Dazz frente a él—
—¡Ah! ¡Mi pequeñito! —salté de mi asiento para tomar en mis brazos a Dazz—
Sentí una penetrante mirada sobre mi, parecía analizarme meticulosamente, como si quisiera encontrar algo fuera de lo normal. Levanté la mirada y me encontré con la del señor Julius, nunca lo había visto así, era poco usual, su semblante era bastante serio...
Pero no pasó mucho tiempo para qhe volviera a sonreír y a mirarme con su típica calidez de siempre.
—Veo que te recuperaste bastante a prisa, Owen me ha dicho que tus heridas se sanaron ya por completo —sonrío amablemente mientras me miraba—
—Si, así es... Y gracias por traer a Dazz, el pobre se ha quedado solo por mucho tiempo —sonreí y abracé al pequeño gato en mis brazos—
—Me alegra ver que estas bien —puso una mano en mi cabeza y revolvió mi cabello—
—Si, pero... Ellos aún no despiertan... —miré en dirección a Nacht y a Yami con tristeza—
—No te preocupes, ellos estarán bien, por lo que me dijo Owen, están inconscientes porque perdieron demasiado maná, pero no hay nada fuera de lo común —siguió hablando en tono amable— Sin embargo... —su semblante se volvió serio— tú y yo debemos hablar seriamente, jovencita.
—¿Eh? —me tensé. Pero antes de decir más, Yami empezó a despertar, seguido de él, Nacht—
Instintivamente me acerqué a ambos, con una amplia sonrisa de alivio.
—¡Despertaron! —me lancé a abrazar a Yami, pese a que este solo me miraba con una expresión de molestia intentando apartarme, pero por alguna razón no lo conseguía—
—Ya, ya, déjame enana —Habló con molestia, Nacht solo nos miraba en silencio—
—Nacht... —me separé de Yami y me acerqué un poco a Nacht—
—Sobreviviste —habló en un tono seco pero luego sonrió de lado—
Con un poco de temor hacia su rechazo, me acerqué a él y le di un abrazo más simple que a Yami. Este solo se quedó sorprendido, parecía incomodo pero no me apartó.
Noté esto así que me separé y le sonreí.
—Gracias, Nacht... Perdón por arrastrarte a eso... —dije en un tono de voz suave mientras le sonreía—
—Cómo sea... —apartó la mirada, su cabello cubría su rostro—
—Si, si, de nada, mocosa. Por si lo olvidas yo también estuve ahí —ahora si parecía molesto—
—Vamos, ¿mi abrazo cargado de agradecimiento no es suficiente para ti? —bromeé, pero él solo hizo una expresión de desagrado—
—Me alegra que los dos estén bien —dijo Julius parándose detrás de mi y poniendo su mano en mi hombro— Ahora, deberían descansar y mañana irse a sus casas. Deirieri, por otra parte, ven conmigo.
—¿A donde, señor Julius? —interrogué con curiosidad—
—A conversar —siguió sonriendo, los otros solo miraban la escena—
Me despedí de Nacht y de Yami, aunque este último me miraba de una forma extraña.
Caminé por los pasillos de aquel lugar junto al señor Julius, se veía más callado de lo normal y yo tampoco tenía muchos ánimos para hablar.
—¿Qué hacían ustedes tres en la frontera con la Pica? —preguntó sin quitar la mirada del camino—
—Fuimos por unas flores, las higanbanas —dije con naturalidad— planeaba ir sola, sin embargo ellos se ofrecieron a ir, igual, asumo toda la responsabilidad.
—¿Asumes toda la responsabilidad? —rió levemente— Creo que no eres consciente de la situación en la que te encuentras.
—¿Qué? —me preocupé un poco ante lo recién mencionado por él—
—Lo que sea que te haya pasado estando ahí... —sentí mi sangre helarse por un momento, más aún al recordar mi pequeña conversación con ese ser misterioso— Pudo afectar parte del reino de la Pica, y como ya has de saber, la frontera de ese reino está completamente cerrada, cualquier anormalidad en esta, podría tomarse como un ataque del reino vecino, en este caso, del Trebol.
—Comprendo... —Habla con tanta diplomacia que me dieron ganas de reír— Aún así, asumo la responsabilidad por ellos.
—Ay, Deirieri... —suspiró— no debieron ir solos a ese lugar, tú.. no debiste ir. Si querías las flores me las hubieses pedido a mi. ¿Estás consiente de que pudiste haber muerto? Tienes un agujero ahí —señaló mi pecho e instintivamente lo cubrí—
—Está bien, está bien... Ya entendí, calmese —dije tratando de que se relajara un poco—
—Ahora bien... Dejando de lado el asunto del reino —me miró con seriedad— este grimorio... —me percaté de que en efecto, eso si había pasado, pues él tenía mi grimorio con él— y ese poder mágico descomunal... ¿Qué pasó?
No tuve más remedio que contarle lo que había sucedido, pues, después de todo, sabía que podía confiar ciegamente en él. Le comuniqué cada detalle sin omitir nada. El solo me miraba y asentía, parecía estar pensando algo. Caminamos hasta la salida de aquel antiguo edificio que funcionaba como hospital, mi gato bajó de mi hombro y salió caminando sin rumbo, pensé en ir tras él pero la voz del señor Julius me detuvo.
—En un año es el examen de caballería —lo miré—
—Así es —afirmé mientras él me miraba también— ¿Qué con eso?
—Me gustaría entrenarte —mis ojos brillaron de emoción— sin embargo, no puedo, soy el capitán de una orden y eso sería mal visto —el brillo desapareció—
—¿Entonces? —lo miré con tristeza—
—Hay una chica que... Bueno, es un poco temperamental, pero es muy fuerte incluso para su edad. Hace poco volvió a la capital, pero pronto se irá nuevamente —lo miré con curiosidad—
—¿Y su punto es...? —empecé a impacientarme—
—Mi punto es que quiero que entrenes con ella, es algo así como un espíritu libre, se reusa a pertenecer a una orden de caballeros mágicos —rió levemente— Casi nunca viene a la capital y se la pasa entrenando, siento que deberías ir con ella, se que aceptará, como un favor a mi.
—Bueno... Pero, ¿Por qué tantas molestias por eso? Yo podría entrenar por mi cuenta para hacer el examen, confío en mis habilidades ¿O es que acaso no soy suficiente para unirme a su orden? —lo miré con cierta preocupación—
—No, no, nada de eso —rió apenado y negó con sus manos— Con entrenamiento o no, yo te quiero en mi orden.
—Entonces ¿cuál es el problema? —se puso serio de repente—
—Necesito que descubras como usar todo ese poder sin que llegue a ser peligroso —mi expresión se volvió seria también— es por tu seguridad y la de los demás. No quiero que te metas en problemas serios.
—Si, entiendo —suspiré— pero sin mi gato no iré a ningún lugar.
—No veo por qué no puedas llevarlo —me sonrió—
—Pues bueno ¿Cuando debo irme? —interrogué—
—Supongo que mañana —me sobresalté—
—¿¡Qué!? No tengo nada listón para viajar y además... —me interrumpió—
—Tranquila, puedes ir a empacar ya, mañana temprano iré a buscarte para presentarte con ella —Sonrió otra vez—
Sin perder las tiempo, fui rápidamente a buscar a Dazz, fui a mi casa y empaqué lo necesario. Ya que me sobraba tiempo, hice una buena cantidad de poción de higanbana y la empaqué también.
Solo quedaba esperar al día siguiente, y ver... Qué separaría la vida de ahora en adelante.
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Nacht Faust - Entre Sangre y Sombras (Black Clover)
FantasyEn este fic se presentan algunas vivencias del oc "Deirieri" junto a Yami y Nacht desde temprana edad. (Puede o no apegarse al canon de la obra original) Basada en el anime y manga de Black Clover, todos los personajes pertenecen a Yuki Tabata, a ex...
