El subir al segundo piso y posteriormente al ático, fue un viaje bastante silencioso, en donde solo podía pensar en que iba a decirle al pelinaraja.
Al llegar a su cuarto se sintió repentinamente incómodo. No sabía el porque, pero de solo pensar que estaba allí, en el sitio donde a presentado más vulnerabilidad aparte de la habitación de Odasaku con el chico que sin saberlo le género uno de sus mayores temores podía ponerle la piel de gallina.
Pero ya lo había hablado con Ango, el tomo la desición de entablar nuevamente contacto con el pelinaraja era netamente su culpa y ya no había vuelta atrás.
¿Que le diría? Ahora estaba en blanco, mientras abría la trampilla hacia el techo no sabía en qué pensar.
- wow a donde vas caballa.- pregunto el pelinaraja, al ver como el castaño subía por las escaleras pegadas a una de las paredes de la habitación, directo al techo.
- te dije que te llevaría a un lugar más privado, mi habitación no es precisamente privada, Oda le quitó las cerraduras despues de...- se calló de repente, no creía que era lo más prudente hablarle de sus problemas mentales al pelirrojo. Y sólo siguió subiendo.
- tengo un par de preguntas.- dijo el del sombrero luego de sentarse en la cima del techo, viendo el horizonte.
- seré sincero, y las contestaré lo prometo.- el castaño (aunque no lo admitiría en voz alta) quería recuperar a Chuuya, apesar de haber sido malo con él la última vez que hablaron, el fue las pocas cosas que lo habían sujetado a la vida.
- entiendo la parte de porque vestías como una chica, pero, si tenías la libertad para salir de la Port Mafia ¿Por que no escapaste antes?
- el plan para escapar mi querido Chuuya, me tomo 3 años completarlo, poco poco fui sacando dinero de las bóvedas de la Port Mafia y de la cuenta privada de Morí, pequeñas cantidades de las cuales nadie se daría cuenta que faltaban, utilizaba la escusa de ser, a fin de cuentas, una adolescente peligrosamente caprichosa que deseaba ciertos lujos.
- esas idas a centros comerciales?.-
- una simple fachada, le pedía a Oda que sacará dinero de la tarjeta y él lo guardaba.- respondió con simpleza el castaño simplemente viendo las estrellas que asomaban en el cielo, el momento le traía recuerdos.
- y a donde rayos se iba tu paga, soy ejecutivo, sé que no pagan mal.
- el 20% se iba a esos ahorros que fui construyendo, otro 20% lo gastaba en tonterías para que no sospecharan y el resto de dinero se iba a esos niños de abajo y a Odasaku.- no planeaba decirle que también solía transferirle a él una cantidad considerable de dinero, era mejor mantenerlo en secreto.
- está bien, ¿por qué no te defendías de Morí?.- volvió a preguntar el pelinaraja que recibió por respuesta un suspiro.- vamos acaso el demonio prodigio no podía con él.
- no, no podía.- contestó serio.- a pesar de que abusó de mí tanto física como mentalmente, me obligó a ser alguien que no soy, y que estaba esperando a que cumpliera la mayoría de edad para hacerme una cirugía de cambio de género.- dijo, dejando en blanco al más bajo, perdiendo todo el color de su rostro por lo contado, creía que iba a vomitar.- simplemente estaba a merced de él, no sé si era respeto, miedo, admiración tal vez, no se cómo explicarlo.- ambos quedaron en silencio, solamente quebrantado por el ruido de pequeñas cigarras y el sonido de las hojas al moverse por el viento.
Chuuya no había reparado en lo lindo que era el lugar donde el castaño y sus mocosos vivían, el pueblo era bastante bonito y rural, las casas estaban algo alejadas entre sí y luego estaba el centro que era lo más junto que había con las distintas tiendas, parecía que la casa del castaño era la más lejana al pueblo.
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Mi Niña Amada
FanfictionAtrapado Solo Obligado Estaba perdido, sin sentir, sin dignidad, sin derecho a elegir Atrapado en un cuerpo que no le pertenecía, verse al espejo con los diferentes vestidos, maquillajes y lazos en su cabello castaño. Era irreal Extraño. ¿Pero que p...
