Solo lo diré una vez

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Oda empezaba a odiar los hospitales, ya había estado más veces en el hospital que en su propia casa en menos de tres mese y todo por sus niños problemáticos, pero podía estar feliz ya que todos estaban bien.

Dazai necesitó una transfusión de sangre, lo bueno es que la puñalada no toco ningún órgano importante ya que el bisturí es de punta pequeña y solo quedaría una cicatriz en su costado y en su pecho donde, por el traslado apurado, no pudieron cubrir correctamente y le causo una infección en las heridas, pudieron curarlo pero quedarían las cicatrices del evento, ya dependerá de cómo tomé su curación Dazai para ver si serán notables.

Yosano despertó una hora después de haber llegado al hospital, con una pequeña contusión cerebral que solo ameritaba descanso y un par de rasguño aquí y allá. Igual para Chuuya.

Oda para su suerte solo fue un moretón bastante feo y dolores de cabeza por casi 24 horas seguidas.

Mori fue llevado directamente a un centro de contención donde lo tendrían por el momento hasta que el castaño despertará.

Justo lo hizo dos días después.

Oda estaba en la silla para los familiares, por fin había obligado a Chuuya a que fuera a la casa a descansar, aún llevaba la rompa ensangrentada del asalto y las enfermeras se asustaban con él, lo obligó a ir a bañarse, cambiarse y a dormir que verdaderamente lo necesitaba.

— Siento como si me hubiera atropellado una camioneta.— fue lo primero que soltó el castaño al ver a su mejor amigo.

— eso hubiese sido mejor que lo que pasó.— respondió Oda, bromeando un poco.

—¿Qué pasó?

— Bueno, nos embarcamos en una misión suicida porque un niñato estúpido no esperó a que le mostrarán una solución más sensata que lanzarse directamente a una trampa que obviamente estaba montada para él.— soltó con sarcasmo el mayor, mientras Dazai hacia una mueca.

— por qué eres tan malo conmigo Odasaku.— intento hacerse la víctima, pero al intentar moverse sintió el tirón de sus heridas.— ¡ouch! No recordaba que una puñalada dolía tanto.— siguió quejándose y Oda solo pudo reír un poco.

— tú Minion está muy preocupado por tí.—

— ¿Chuuya? ¿Sigue vivo?.— de verdad le dolió a Oda el que Dazai ya hubiera internalizado la muerte de su compañero.— ¿Cuanto tiempo pasó?

— sí, está con vida.— un suspiro que no sabía que había estado conteniendo salió del castaño.— si me hubieras esperado ese día, hubieses sabido que trabajo con Yosano Akiko, la mujer de la cual estaba obsesionado Mori y que su poder "no has de Morir" podía salvar a chuuya.— le regaño a Dazai, se lo merecía, había asustado a todos.

— ¿están todos bien?— pregunto ahora serio.

— sí, todos están en casa y a salvo, incluso tenemos a dos huérfanos más.— Oda dijo con una sonrisa.— Atsushi logro sacar a su pequeña amiga y se ha adaptado bien a la casa o por lo menos lo intenta.— ya Dazai vería las nulas habilidades sociales que poseía Kyoka y su nula adaptación a los nuevos lugares, había perdido la cuenta de cuántos cuchillos le había quitado esos días.— menos Mori, que está en una sala de contención aquí en el hospital.—

— vamos para allá.—

— no, no aún estás muy mal.— Oda intento empujarlo nuevamente a la cama, al ver su intento de levantarse.

— Odasaku, ¿Cuando me has visto quedarme quieto por una herida?— y con eso lo empujó más fuerte para caminar con lentitud por la sala buscando algo de ropa. Oda solo pudo resoplar.

Mi Niña Amada Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora