Si le preguntaban, que recordaba de esa noche, no sabría que responder, todo estaba muy borroso como para enfatizar en un a sola cosa, recuerda la destrucción, el fuego y los disparos en el horizonte, la intención de huir si entender muy bien como, viendo cómo el ente animal que lo perseguía en sueños no se alejaba de él.
Una cabellera naranja en contraste con el fuego que iba aniquilando todo a su paso, era lo único seguro que sintió antes de caer en la inconciencia por el cansancio.
No extrañaba ese lugar, los gritos y maldiciones hacia su persona, las prohibiciones por lo que era y lo que quería. De niño no lo entendía, no lo sabía, había sido condenado sin saber realmente su pecado. No era justo
Descubrir que el temible tigre que lo perseguía, era su propia habilidad fue un descubrimiento desconcertante, duró varios días para asimilarlo, mientras sus heridas y quemaduras eran curadas en ese lugar que no reconocía.
El chico de cabello naranja, se presentó como Nakahara Chuuya un par de días despues de haber despertado en esa especie de enfermería, aún no estaba en sus cinco sentido y no entendió muchas cosas de las que les explicaba. Solo 1 llegó como un rayo a su cerebro.
Estaba en una sede de la Mafia
Una de las mafias más temidas de Japón
Y la querían a ella por el tigre.
Después de analizarlo durante su recuperación en esa enfermería, que ahora sabía, está en Yokohama logro entenderlo. Su cuidador no lo maltrataba por como se sentía. Sino por el tigre.
O almenos así quiso creer para sanar esa etapa de su vida.
Hacer las pases con Byakko no había sido fácil, fue una lucha interna con sigo misma y su pasado bastante compleja.
Donde allí entró su jefe.
Morí Ogai. Jefe de la Port Mafia.
La primera vez que lo conoció, un temblor recorrió su columna. Había sido escoltado por Nakahara hacia su oficina apenas le dieron de alta en la enfermería. Estaba nervioso no lo negaba y sus manos sudaban. El hombre sentado en el gran sillón color vino en contraste con el despacho, era intimidante, regio y sobrio. Un hombre con el que no te gustaría meterte.
- Atsushi-kun, que bueno que te recuperaste bastante bien. Te apetece una taza de té.- invito el moreno, al hacerle una seña a Chuuya para que abandonara la sala. El ruido de la puerta al ser cerrada lo sobresalto.
- De-debo agradecerle señor Morí por salvarme del orfanato.- tartamudeo el menor mientras se sentaba en el pequeño sofá junto a una mesa con un juego de té y tartas. No había reparado en la presencia de una niña rubia en el suelo junto al mayor. Comiendo muy a gusto un trozo de pastel.
- No tienes porque hacerlo Atsushi, no podía dejar que una habilidad como la tuya se perdiera de esa manera.- contestó sin rodeos.- además, el trato que recibías en ese orfanato no era justo para ti, no podías dejar llevar tu potencial con el tigre.
- a decir verdad señor, no sabía que tenía al tigre hasta que me lo explicaron en la enfermería.- respondió rápido el chico, aún sin mirar directamente al mayor.
- a si? Entonces, ¿como justificaba estos castigos?.- alzo una cejas de interrogante, mientras bebía de su taza de té. El menor no respondió.
>> Verás Atsushi, nosotros no atacamos solo por qué si al orfanato, un gran paln se desarrolló antes de ejecutarlo para evitar la mayor cantidad de perdidas posibles, puede gustarte saber que ningún niño a salido lastimado y fueron transferidos a otras casas hogares. Pero con toda esta vigilancia hacia ti, el informante se pudo dar cuenta de ciertas actitudes que presentas.- la voz de Morí cayó como un balde de agua fría había su persona, su cabeza haciendo "clic" ante el entendimiento de sus palabras. Él sabía su secreto.
- no, no, no, no, por favor no diga nada.- rogó ante el hombre, lo sabía, lo tacharian de bicho raro y terminará convertido en atracción de circo.
- no te preocupes Atsushi, no eres el primer caso que tengo. Puedo ayudarte con eso, solo si quieres.- las ganas de llorar se detuvieron, y solo pudo mirar al jefe estupefacto.
- ¿Lo dice enserio?.- pregunto en un aliento.
- por supuesto querida, nada me haría más feliz que ello.- contestó con una sonrisa que Atsushi correspondió.
Así habían empezado los días en su nueva vida, hace casi un año, presentando múltiples cambios, siempre con la amabilidad de su jefe y su equipo, quedo a cargo directo de Mori-San pero vivía en el ala de la ejecutiva Kyoyo-San, donde había conocido a Kyoka quien rápidamente se volvió su compañera y protegida hasta ahora la única persona que conocía su secreto.
Y no podía quejarse, tenía una buena vida a pesar de su deber con la Port Mafia, podía ser quien era. La mafia era su familia y estaba estable y feliz.
Hasta que apareció él.
Akutagawa Ryonosuke. Agente de la Agencia Armada de Detectives. Un gran dolor en el trasero.
El tipo más intenso, eh insufrible que había tenido el placer de conocer.
No sabía cómo alguien en tan solo pocos meses podría poner su mundo patas arriba de una sola vez.
Aunque en estos momento era literalmente.
-Podrias bajarme ya.- hablo la chica tigre con los brazos cruzados. El pelinegro la tenía de cabeza, sugetada por Rashomon por sus tobillos.
- Si te suelto vas a escapar y necesito llegar a la agencia.
- Eres un tonto, por suerte traje shorts hoy.- contestó con el ceño fruncido.- no eh hecho nada, para q me llevas a tu agencia.
- estamos investigando unos asesinatos, que el jefe pudo notar no fueron hechos por la Mafia, se cree que alguien está intentando descarrilar un poco el mandato en los barrios bajos y quieren una reunión con tu jefe.-
- y no es más fácil decirme eso y yo voluntariamente le diré al jefe.
- mi jefe va a darte algunos datos extras que desconozco, además eres demasiado impulsiva y no me dejaría explicarte los motivos, es más fácil de esta manera.
- Eres exasperante.- el pelinegro no contesto.
No entendía como el pelinegro podía acarrear tantos sentimientos contradictorios en ella. Solo sabía que era peligroso.
Encariñarse sería peligroso.
Hola, no me peguen.
Lamento haber tardado tanto, tengo una explicación muy razonable lo prometo.
El año pasado pase por algunas situaciones bastante rudas durante estos meses y bueno eh entrado en un espiral de recuerdos y depresión que no me a dejado escribir.
Este capítulo, parece mucho relleno y les digo la verdad no me siento muy contenta con el, pero el siguiente ya lo tengo listo y les aseguro que no se lo esperan.
Espero que este cap no los decepciones.
Actualizaré tan pronto avance en el capítulo 26.
Nos vemos pronto
Bay Bay solecitos
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Mi Niña Amada
FanfictionAtrapado Solo Obligado Estaba perdido, sin sentir, sin dignidad, sin derecho a elegir Atrapado en un cuerpo que no le pertenecía, verse al espejo con los diferentes vestidos, maquillajes y lazos en su cabello castaño. Era irreal Extraño. ¿Pero que p...
