Última opción

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¿Este acaso sería la despedida?

Tantas cosas que aún no hemos hecho

Tantas cosas que nos perdimos.

Tantas cosas que nos faltan por descubrir.

- Chibi no puedes irte de mi lado así.- el rostro de Dazai estaba serio, no podía seguir viendo el débil cuerpo de su amado en la cama en la que habían compartido tantos momentos. No había pasado ni siquiera una semana desde su sobredosis y ya el pelinaranja no podía levantarse de la cama.

La cama que lo acobijo cuando más solo se sentía

El colchón donde tantas veces los hermanos Akutagawa fueron a escabullirse para dormir con él

La cama que lo acogió en sus ataques de ansiedad.

Presenció la primera vez que Chuuya lo ayudo con su enfermedad.

Cama donde durmió por primera vez con Chuuya

Y ahora era la cama donde moriría su más grande amor.

No quería llorar, no iba a preocupar más al pelinaraja.

— vas a estar bien, encontraré una forma de salvarte.— siguió hablando mientras acariciaba suavemente su cabello.

— me equivoque de tantas maneras posibles Dazai, no tengo palabras para disculparme ahora.— su tono era pausado con mucho esfuerzo su voz salía de su garganta

— no tienes que hacerlo idiota, ni qué fueras a morir.— burló un poco el castaño para aligerar el ambiente.

— Dazai..—

— aún no hemos hecho muchas cosas.

— Dazai..—

— recuerda que aún tienes que enseñarme a conducir tu motocicleta.—

— Dazai..—

— y le prometiste a los niños salir una vez a la playa, lo recuerdas?, Sakura estará muy decepcionada si no...—

— ¡Osamu! — la voz de Chuuya tembló, y no pudo contener las lágrimas que querían salir de sus ojos y surcar libremente por sus mejillas, le dolía que Dazai intentará ser ignorante ante el panorama de la situación.

— no voy a aceptarlo Chuuya, me niego... No puedo...— soltó su mano de forma delicada, tenía un nudo en la garganta, no encontraba las palabras; tomo ambas mejillas del más bajo y lo beso dulcemente, un beso pausado, cariñoso, sin querer que terminara nunca. El primer beso que se daban, de ocho años de conocerse este sería su primer y único beso. El castaño besos sus lágrimas, sus mejillas y párpados, atesorando lo que nunca pudo tener.

No quería separarse de Chuuya, pero era la única opción que encontraba ahora.

Sin siquiera despedirse, porque no lo soportaría, salió del ático, sin mirar a nadie más, fue directamente a la puerta y tomo las llaves de la moto de Chuuya y salió de la casa. Iría a la ciudad.

Su destino. La Port Mafia.

Corto lo sé, no me maten. Pero es que sentí que no debía agregarle más a este cap. Es un presentimiento del escritor, hasta que el cap no me diga "basta" no sé qué tan largo será.

Llegan un punto en que los personajes se mandan solos y ellos son los culpables de sus propias acciones. Yo solo escribo.

Qué les pareció el capítulo. Los estaré leyendo.

Los quiero mucho.

Bay Bay solecitos.

Mi Niña Amada Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora