La intervención de Ango logro apaciguar las aguas, al menos por unos momentos, mientras Chuuya dejaba caer las cosas que sin siquiera notarlo habían empezado a flotar, el exceso de poder lo había dejado mareado y sentía muchas náuseas y debilidad, pero no podía concentrarse en eso por el momento.
— Vámonos a casa, ya el día se arruinó completamente.— hablo Ango con voz sería, mientras empezaba a cerrar la caja registradora.
— pero Ango-San.— se paró frente a él la única chica de lugar, para hacer una seña disimulada hacia el pelinaraja. Cabe destacar que el mismo lo noto, algo ofendido. ¿Que se creía esa niñita?
— No te preocupes Gin, si sabe la ubicación de este lugar, es obvio que sabe la de la casa.— le contestó el de lentes sin dejar su tono, y miro al mafioso en una pregunta silenciosa la cual el asintió en afirmación.
En la mente de Chuuya no dejaba de resonar la pelea que había surgido entre ellos, no podía pensar con claridad mientras era guiado a la casa en donde vivía su viejo compañero, con el tipo con él que fue reemplazado. Agregó su conciencia malévola.
No debían recordarle que un guardespaldas mayor que ellos, le había ganado el cariño del castaño.
Al entrar en la casa no pudo evitar imaginar el trobellino que había pasado por la misma, al ver el desastre que era la sala y comedor.
— ¿Dazai, Gin que hablamos sobre el orden?.— pregunto el mayor entre ellos al ver el estado de la casa.
— solo fue por hoy Ango-San, Sakura perdió un trabajo y estuvimos buscándolo, se nos hizo tarde para volverlo a arreglar.— contestó la chica bastante bajito. Chuuya podía notar que era bastante tímida, no le había dirigido la mirada en todo el tiempo que llevaba allí.
Dazai en silencio empezó a recoger los cogines y papeles regados por el suelo, debía calmar sus nervios de alguna manera. ¿Y que mejor manera que alargar la inminente llegada de una conversación que espero nunca tener con su viejo compañero?
Mientras Dazai limpiaba, Gin entro en la cocina para preparar una merienda, no creía que ninguno pudiera probar bocado en ese momento, y Ango como si estuviera en su casa, se sentó en la mesa del comedor para terminar ciertas historias medicas que necesitaban su atención.
Chuuya simplemente quedó de piedra en la entrada, no sabía qué hacer o qué decir en esos momentos. Su mente solo podia rememorar las última hora una y otra vez como una película.
No sabía cuánto tiempo estuvo de pié allí hasta que sintió como una llave entraba en la cerradura de la puerta a unos metros de él, no pudo evitar ponerse en guardia, sin medir que no estaba en su casa.
Oda entro de forma lenta al ver por su habilidad el peligro con sombrero que estaba tras su puerta. Debía admitir que estaba alterado, el mensaje de Gin era corto pero certero.
Dazai, sombrero, nervios, casa, ahora.
Los hermanos Akutagawa conocían a la perfección la situación que sobrecogia al castaño y lo importante que era el tratamiento psiquiátrico que llevaba. Estaban preparados y entrenados para cualquier enfrentamientos con la mafia, con estrategias y códigos para cualquier situación
El chico de sombrero era catalogado como situación de riesgo.
No negaba que esperaba que este día no llegara, pero por dios, estábamos hablando del Demonio prodigio, lamentablemente las cosas que anhelaba no salía como quería.
Fue directamente al castaño, sin mirar dos veces al pelinaraja, vio como aspiraba la alfombra repetidamente mientras balbuceaba algo que no lograba entender. Lo tomo de los hombros y le pego una cachetada.
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Mi Niña Amada
FanfictionAtrapado Solo Obligado Estaba perdido, sin sentir, sin dignidad, sin derecho a elegir Atrapado en un cuerpo que no le pertenecía, verse al espejo con los diferentes vestidos, maquillajes y lazos en su cabello castaño. Era irreal Extraño. ¿Pero que p...
