Un calor agradable lo cubría por la espalda, filtrándose por sus extremidades y recorriendo cada uno de sus nervios. Intentó no hacer ni un movimiento para que nada de lo que estaba sintiendo cambiara pero le era inevitable no girar el rostro para observar al bello adonis que descansaba detrás suyo.
Hyunjin dormía con los labios separados por unas pulgadas, un fino mechón entre sus ojos y el lunar debajo de uno de sus ojos. Era hermoso y Felix todavía no encontraba respuesta a porqué el destino lo emparejó con alguien así, encontrándose él mismo varios niveles por debajo.
La punta de su dedo índice serpenteó por las marcadas facciones, sintiendo como el rumor de un gruñido retumbaba entre los sueños del alfa.
— Mmm... omega... — murmuró aún dormido mientras afianzaba mejor el brazo que cruzaba la cintura de Felix.
En ese momento del día el aroma del café recién hecho era incluso más potente que de costumbre, no había nada que lo perturbara. Felix inhaló profundamente antes de tomar todo el coraje que requería inclinarse y sellar sus labios sobre los de su compañero. Todavía era extraño pero realmente amaba besar a Hyunjin.
— Lix... — llamó el alfa una vez se separó.
Felix se encontró sonriendo frente a los brillantes ojos negros. Se acurrucó sobre el pecho contrario, escondiéndose debajo de la barbilla de Hyunjin y manteniéndose en el que ahora se había convertido en su lugar seguro.
Entre lánguidos movimientos, producto del sueño, los brazos de Hyunjin lo rodearon por completo. Felix se sentía pequeño y protegido en esa posición. Antes hubiera protestado mientras se negaba a ser reconfortado pero ahora que estaba haciendo las paces con su naturaleza amaba esa clase de momentos.
— ¿Cómo dormiste? — inquirió el alfa con voz ronca.
— Bien.. estaba muy cansado.
— Lo estabas. Ayer fue un día largo.
Felix estaba apunto de quedarse dormido, incluso el aroma de la vainilla había hecho acto de presencia, pero el suave llamado de Hyunjin lo trajo de vuelta.
— Sé que estás cansado pero tenemos que levantarnos, sino llegaremos tarde al trabajo.
Felix gimió en disgusto pero Hyunjin tenía razón. No sabía cuánto tiempo le quedaba en el trabajo pero estaba seguro que debía comenzar a despedirse de lo que tanto había luchado por conseguir. Una vez que llegaran los estudios no iba a poder salir más a campo, iba a tener que mantenerse haciendo tareas administrativas o incluso tomar licencia por enfermedad. Era horrible y por eso se había negado tanto tiempo a aceptar su casta pero tenía en claro que era momento de hacerle frente. Debía sanar para volver con mayor fuerza.
— Seungmin seguro ya preparó el desayuno — Felix apenas articuló, más dormido que despierto.
Hyunjin liberó un poco de su aroma y eso no ayudó para nada. El omega interior de Felix a veces respondía y otras no y esta vez sí había notado la persuasión del alfa.
— Entonces vamos.
Se levantaron a duras penas, Felix estremeciéndose enseguida cuando la fría brisa de invierno golpeó al prescindir del calor de su alfa.
Se lavaron los dientes y el rostro juntos, se vistieron con sus uniformes y ahora sí compartieron un beso adecuado de buenos días. Felix todavía sentía ese cosquilleo en su estómago que lo incitaba a pegarse más al alfa y entregar todo de sí. No había besado a muchas personas a lo largo de su vida, mayormente habían sido un par de alfas o incluso betas, pero besar a su alfa no tenía comparación.
Como habían previsto, Seungmin dejó dos platos de panqueques con huevos y fruta sobre la mesada. El omega rubio ese día ingresaba antes a la universidad por lo que no lo encontraron.
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i know your secret | hyunlix
RomanceFelix, un agente del FBI especializado en investigaciones y rescate se verá forzado a mantener guardado un monumental secreto. Hyunjin, su nuevo compañero alfa, llegará a cambiar y revolucionar todo a su paso. ¿Será relevante la compañía del carismá...