Había una vez, una princesa pelirroja prisionera en un armario debajo de la escalera.
La princesa vivía en un castillo que no era suyo. Con un sufrimiento que no debería. Hasta que un día, un semigigante apareció en la puerta de este, tiñendo su des...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
《Halloween》
Lilith:
Me desperté asustada.
Mi respiración era agitada, mis nervios estaban a flor de piel. Mire con cuidado a mi alrededor, reconociendo mi cuarto. Con cuidado me levanté de la cama rumbo a la puerta, pasando por la cama de Hermione y la de Melissa.
Una vez afuera bajé con cuidado la escalera del dormitorio de las chicas, era muy tarde por lo tanto todas las luces estaban apagadas.
Genial.
Como si mi miedo no fuera poco.
Había soñado con una mujer, una pelirroja. En mi sueño la mujer gritaba, gritaba de dolor, era como si su garganta se desgarrara en ese mismo instante.
Me abracé a mi misma con fuerza mientras subía al cuarto de mi hermano, hacía mucho frío.
Al entrar al cuarto de Harry con la esperanza de encontrarlo, me encontré con dos camas vacías.
¿Dónde te metiste Harry James Potter?
Me sobresalté al escuchar un ruido, pero al girarme solo encontré a Neville roncando. Suspire aliviada.
—Vamos Harry— me giré a la puerta otra vez al escuchar la voz del pelirrojo.
—No hagas ruido Ron, los demás están durmiendo— pronto la puerta de la habitación fue nuevamente abierta dejando ver al Weasley y Harry, quienes se espantaron al verme —¡Merlín Lilith, me asustaste!— se llevó una mano al pecho, regulando su respiración.
—Ni que fuera tan fea— rodé los ojos.
—Discutible— bromeo Ron, haciendo que lo mire con fingida indignación.
—¿Estás diciendo que soy fea?/¿Le estás diciendo fea?
—N-No— negó el pelirrojo —Era una broma. E-En realidad eres muy bonita.
—¿Estás coqueteando con mi hermana?— pregunto Harry con mala cara.
Alerta de hermano celoso.
Mejor intervengo antes de que lo mate.
—Harry— lo llame, haciendo que deje de matar con la mirada a Ron para verme —¿Dónde estabas?
—A-Amm— ambos se miraron nerviosos.
—Harry James Potter— me crucé de brazos.
—So-Solo fuimos a recorrer el castillo— explico apresuradamente.
—¿Estás loco, Potter?— ellos retrocedieron cuando me acerque —¿Y si alguien te hubiese visto?