Había una vez, una princesa pelirroja prisionera en un armario debajo de la escalera.
La princesa vivía en un castillo que no era suyo. Con un sufrimiento que no debería. Hasta que un día, un semigigante apareció en la puerta de este, tiñendo su des...
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El perro, el gato, y la rata
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LO mataron. De verdad lo mataron. Buckbeak...
La mente se le quedó en blanco. Los seis se quedaron paralizados en sus lugares. Los últimos rayos de sol arrojaron una luz sanguinolenta sobre los terrenos. Detrás de ellos se oyó un aullido salvaje.
—¡Hagrid! —susurró Harry. Sin pensar en lo que hacía, intentó darse la vuelta, pero Lilith y Hermione lo sujetaron por los hombros.
—No podemos —dijo Lilith; le temblaba la voz.
—Se verá en un problema más serio si se descubre que hemos ido a visitarlo... —habló Ron; estaba pálido con un papel.
Hermione respiraba floja e irregularmente.
—¿Cómo... pudieron...? —pregunto, jadeando, como si se ahogase—. ¿Cómo pudieron?
—Tranquila, libritos —intentó consolarla Leo, tomándola de los hombros, pero como ella se encontraba con la capa invisible, terminó sujetando a...
—Esa soy yo —dijo Lilith, rodando los ojos. Tomó las manos de Leo y lo guio hasta Hermione.
Leo le agradeció en un susurro antes de darle un leve apretón en los hombros de la castaña, en un pequeño intento de consolarla.