Había una vez, una princesa pelirroja prisionera en un armario debajo de la escalera.
La princesa vivía en un castillo que no era suyo. Con un sufrimiento que no debería. Hasta que un día, un semigigante apareció en la puerta de este, tiñendo su des...
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【Sirius Black】
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Si hay algo que heredo Leo James de su madre, es su inmensa curiosidad. Y el nunca quedarse sin respuestas a sus preguntas.
Excepto uno, la más importante: La identidad de su padre.
No importa cuanto lo intente, nunca lograba que su madre le cuente quien es. Sin importar que tanto le dolía (porque le duele) le cuenta historias sobre él, aspectos sobre su personalidad, pero nunca su nombre.
Había dejado de preguntar por su nombre hace años, sabía que era un tema sumamente delicado para su madre, y esa era otra razón para dejar de buscarlo.
Al menos por parte de Adhara.
Sabía que preguntar a su madrina no era opción. Por lo que, en su pequeña mente de en ese entonces ocho años, había comenzado a buscar por la casa alguna cosa suya. Alguna foto que la castaña haya olvidado quitar, alguna carta, algo.
Y fue así como llegó a esa habitación. Aquella habitación que si bien no era lo que esperaba, lo ayudaba a sentirse más cerca de su familia.
Ir a esa habitación cada que vez que no puede dormir se había vuelto costumbre. Como hoy.
El castaño entró a la galería de su madre con sumo cuidado, escuchando como la puerta rechinaba un poco al cerrarse detrás de él. El lugar estaba completamente limpio, como si no hubiesen pasado trece años desde que el último objeto fue guardado.