Conspirando en las profundidades, Thiceus y sus seguidores trazaban estrategias audaces para socavar el dominio de los demonios y restaurar la gloria de Imperio.
Entre ellos, se encontraba Hoel, uno de los más fieles seguidores de Thiceus, un tritón de mirada fiera y determinación inquebrantable. Había sido testigo de las injusticias perpetradas por Delta y no estaba dispuesto a quedarse de brazos cruzados.
Un grupo de tritones descontentos, unidos por una razón , las desapariciones de sus amados familiares, se reunían en las sombras, tramando su propio plan para encontrar a sus familiares.
Hasta que una noche, de las sombras apareció un tritón enmascarado que les tendió la mano, ese tritón, tenía la misma mirada perdida que ellos.
Él había perdido todo, como ellos, de ahí se unieron y la resistencia de imperio comenzó a nacer.
Con el paso del tiempo, solo observaban entre las calles, más personas desesperadas y terminaron uniéndose.
Thiceus pensaba que su hermano menor había sido el monstruo causante de su infelicidad, sin embargo, Ragnath también había sido víctima de ese monstruo.
Él recordaba la muerte de su sobrino mayor Akmed y se le estrujaba el corazón, su hermanito debió sufrir más, murió de manera horrible.
Se sentía mareado de todo ese odio, todo ese rencor, años pensando en la venganza para su hermano, con el corazón roto, lastimado, sangrando. Fue en vano.
Ya que Ragnath, también fue una víctima de las circunstancias como él.
...
Mientras que la luz del sol iluminaba las calles del reino acuático de Imperio, ni una alma estaba en las calles.
Eso lo percibió los demonios que habían logrado tomar un cuerpo, buscaban desesperados en cada casa, necesitan alimentarse de la energía de esos seres.
Los que quedaban como cercanos a Delta, no dudaron en entrar al palacio, entre los conocidos pasillos, llegaron a cuarto de Delta.
Éste, tenía las ventanas abiertas viendo las desoladas calles, miró furiosamente a los 2 demonios que entraron.
—Delta, no sé qué pasó — empezó el primero acercándose temerosamente al demonio, notó que ya no había rastro del iris del tritón, sino era él.
Su mirada roja, delata la verdadera naturaleza.
—Vamos a buscarlos, te pedí que te quedarás vigilando al príncipe Zilian y no cumpliste tu misión— lo tomó del cuello, elevándolo en los aires, dispuesto a acabar con él — te debería regresar al infierno, no mereces este paraíso—
—Mi señor, yo no sé qué pasó — intentaba hablar pero con la fuerza que Delta aplicaba en su cuello, lo hacía con mucho esfuerzo —Yo solo sé, que un aroma muy dulce — lo soltó al escuchar eso, ya que Delta también sintió ese nauseabundo olor.
—¡Termina de hablar!— le ordenó, para después mirar al otro súbdito, asintió. Solo se escuchaban los sonidos de tos del demonio que estaba en el piso.
—Caí desmayado al piso, el príncipe Zilian—Delta necesitaba controlarse.
—Ese niño no lo debí dejar vivo, debió morir como su madre— temblaba de furia —No tenía el don del difunto Thiceus—
—Quizás él no, pero los sobrinos de Thiceus sí, ese mensaje que nos dejaron hace unos meses resaltaba el poder del tritón— dijo el segundo demonio, los tres comenzaron a nadar al exterior del palacio.
Delta creía que Zilian había sido el causante de la muerte de sus leales súbditos, por eso le puso un guardaespaldas, para su seguridad.
Pero sus investigaciones en el joven príncipe fallaron, era un tritón sin ese don.
—¡Delta! Las salidas están bloqueadas, no podemos salir— en eso observan una cúpula de magia azul casi imperceptible, los estaban encerrando.
En el exterior del Imperio, ya solo estaba la familia real custodiando las salidas, a pesar de que Bander las había bloqueado.
Myrima sonreía al ver el domo que había hecho —¿Qué iban a ser? Dejar que salieran uno a uno y ¿golpearlos? — con ironía. Cerrando el libro de magia con cierta diversión —No me vuelvas a robar algo, Zilian— lo miró mal.
—No me arrepiento de nada— comentó su gemelo, ya Zilian había dejado su apariencia verdadera, ambos gemelos de colas negras.
—Así los demonios empezarán a debilitarse y podremos enfrentarlos mejor— Nanyloh sonreía al escuchar a los demonios quejarse.
"Esto es por Axiles" pensaba el guerrero más veloz de Imperio.
Myrima acariciaba su vientre, se preguntaba si los bebés serían humanos medio tritones como ella o tendrán la esencia demoniaca de su papá.
—No te atormentes por eso, Myrima— le explicó Anael a su lado, la chica asintió. — en el fondo del mar, tu barriga se ve más abultada.—
—¿Verdad? Yo digo que esos niños serán tritones — habló Bander con una sonrisa agarrándole el vientre— mis sobrinos hermosos, ya los quiero conocer—
Bander no tenía su clásica sonrisa juguetona y su sentido del humor, desde la muerte de su mejor amigo se había vuelto más serio.
El joven heredero a la corona solo sabía que debía apoyar a su hermana y a sus sobrinitos.
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5/8
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Imperio
Fantasía-Okey cuéntame, ¿quién es esa niña y como la puedo ayudar?-preguntaba Ainhoa Weisz viendo que su amigo estaba serio. -Ella es hija de un buen amigo mío- con una sonrisa de lado, mirando con nostalgia a La Niña.- la adoptaron aquí en la tierra su no...
