Capitulo 28

3.5K 283 69
                                        

SEMANAS DESPUES

Zariah
Me despierto y siento algo pesado sobre mí, abro los ojos y tengo a Iván recostado sobre mis pechos, me tiene toda babeada el mendigo. Él ha sido inseparable de mí últimamente. Ha estado en casa todas estas semanas ya que todavía las cosas estan calientes, pero ha sido tremendamente exagerado. Es como un chicle, está pegado a mí todo el día y se ha vuelto tan controlador y celoso conmigo que es una locura. Ojalá pueda escapar de él hoy por un rato. Esta actuando tan chipil parece un niño chiquito,lo juro por dios.

Me levanto de la cama y él me tira hacia el con fuerza.

—A donde vas amor mio?

—Hacer desayuno.

—¿Y si te digo que tu eres mi desayuno?

—Amor déjame ir, tengo que levantarme y hacer el desayuno, luego estudiar un rato y además tengo que visitar a mi papá hoy.

—Shhh quededate aquí con papi las señoras hacen el desayuno por eso les pago. Quedate un ratito mas mi reina estamos perfectamente bien estoy muy agusto aqui enpiernado con usted chiquita.

Lo agarro por la mejilla, lo beso y lo abrazo mientras se recuesta en mis pechos. Estos últimos días han sido mágicos, todo es amor.

—Te amo mi gordi cacheton hermosho, pero tenemos que levantarnos y empezar nuestro día de trabajo.

—Irala otraves con tu gordi cabrona, y no seas mentirosa no tenemos que hacer nada yo te mantengo chiquita. Por eso te tengo viviendo como una princesa. Mejor dejame mostrarte algunos trucos nuevos, ¿sí?

—Ivannnn.....que voy a hacer contigo eres un chiflado.

—Asi me tienes mi amor.

Ivan se pone encima de mí, nos cubre con las sabanas y entra en mi de golpe y comienza a embestirme. La habitación inmediatamente se inunda con mis gritos, gemidos y sus gruñidos mientras está muy dentro de mí. El placer que siento es indescriptible, me hace ver estrellas cada vez que nuestros cuerpos se conectan.

Tiempo después termina en mí y nos duchamos juntos, juro que ni siquiera puedo ducharme sola, él está en todas partes, no me deja ir a ningún lado sola. Se siente tan raro tenerlo tan amoroso y tan dulce.

Nos cambiamos y bajamos a desayunar juntos.

—Mi amor iré a visitar a mi papá al hospital.

—Quieres decir que iremos a visitar a mi suegrito.

—Gordi tienes cosas que hacer puedo ir sola volveré pronto. 

—No Zariah, ya dije que voy contigo y asi va a ser. Que no crees, que no me doy cuenta de cómo te miran esos cabrones en el hospital, especialmente el doctorcito cagado, el Dr. Fernández hijo de la gran verga. He visto como te come con la mirada el muy pendejo, madres que vas sola y menos vestida asi. Mira nomas ese vestido que traes, como te gusta andar enseñando pierna mujer.

—Ashhhh amor no tengo ojos para nadie más que para ti, sabes eso bebe.

—No estoy preocupado por ti, se que tienes ojos solo para mí, pero todos los demás imbéciles tienen ojos para ti, y esas mamadas no van conmigo me da mucho coraje que miren a mi mujer. Muñequita ve a cambiarte tal vez te resulte más cómodo un pantalón holgado y una camisa mia ¿si?

—No mi amor me siento perfectamente cómoda con esta ropa, de qué hablamos Iván, ibas a parar de controlar lo que uso de ropa, eso es machismo mi alma eso no me gusta.

—Pero......

—Pero nada mi amor tienes que aprender a confiar en mí, además si te portas bien probablemente puedas mostrarme más trucos en la noche, si?

ɪɴᴅᴇʟᴇʙʟᴇDonde viven las historias. Descúbrelo ahora