Los hombres encargados de la mudanza entraban a la nueva casa con las de cajas sobre sus brazos.
—¿Segura que puedes manejarlo Elise? —dijo mama sin apartar la vista de los hombres que llevaban las cajas de objetos frágiles— ¡Por allá! ¡El personal de servicio se encag...
—Si puedo manejarlo —dije casi en voz baja mirando a mamá que tenía más atención en lo que hacían esas personas.
—Señora Fontaine ¿cuál de estos prefiere? —la mujer encargada de la decoración del jardín tenía una Tablet en sus manos.
—¡Dije que eran tulipanes! —mama fue interrumpida por uno de los hombres que se había tropezado con unas cajas en el camino— ¡Oh por dios!
—Lo siento mucho señora Fontaine —el hombre se disculpaba por poco de rodillas.
La cara de mama no mostraba felicidad y solo veía el estrés que le producía toda la situación.
Mire mi reloj de mano ya era hora de irme al instituto.
—Debo irme —me acerque a mi madre que parecía no haberme oído— ¡Adiós mamá!
Retrocedí para dirigirme directo a la salida, debía admitir que la nueva casa era más acogedora que la anterior.
A pesar de eso era difícil acostumbrarse al cambio ya que era la primera vez en toda mi vida que vivía en otro sitio.
Tenia que mirarle el lado positivo y era que tenia a los abuelos mas cerca, y a los Fortier demasiado lejos.
<<Punto para mi>>
Las compuertas del garaje se abrieron automáticamente, el viaje al sitio que siempre me causaba estrés fue mas corto de lo que esperaba.
<<Cálmate Elise, no pienses demasiado>>
Deje salir el aire contenido dentro de mi y no dejar llevarme por nada.
Eran bastantes las tareas que debía realizar en el día, entre ellos conocer al nuevo personal de la empresa y encargarme de otros asuntos.
Y la peor parte estaba ahí...
No iba a hacerlo sola el tenia que estar allí.
Otra vez sentía la tensión en mis hombros, me baje del auto con la mochila sobre mi hombro. Cada paso que daba trataba de mantener la calma.
¿Por qué tenia que pasarme eso a mi?
Desprendí el primer botón de la camisa del uniforme. Llegue a mi casillero donde por fin sentí que la tensión y el nerviosismo disminuía.
Tome los libros de la primera clase hasta que mi vista llego a la fotografía que estaba pegada.
Sin pensarlo demasiado cerré la puerta del casillero haciendo un pequeño estruendo.
Esa foto que guardaba un recuerdo, un Emeric niño y yo ambos sentados debajo de un árbol. Recordaba cada detalle de aquel día a la perfección.
¿Debía quitar aquella foto?
Me gire para dirigirme hacia el salón de clases.
—¡Hola! —un chico de cabello negro y ojos celestes se encontraba de pie en frente mío— ¿Tu eres Elise?
Nunca lo había visto pero si tenia idea que era de los alumnos nuevos.
No era el mejor día para hacer nuevos amigos.
Me cruce de brazos mostrando una sonrisa claramente falsa con un intento de disimular mi malhumor.
—¿Necesitas algo? —pregunte al ver que solo sonreía pero no decía nada.
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Confía en Mí
RomanceDos hijos de unos importantes empresarios están obligados a casarse, pero Elise Fontaine no está dispuesta a casarse con alguien que no se lleva bien, pero hará lo posible para poder acercarse a Emeric Fortier. ¿El lograra enamorase de ella?
