Side Story 2.6
Después que Rida se marchó, Zahir y Cesare se miraron en silencio durante un rato. Entonces Cesare, que tenía los brazos cruzados, se movió primero. Sólo había dos asientos, así que no tuvo más remedio que sentarse junto a Zahir.
Hundiéndose en su asiento, Cesare cerró los ojos en señal de protesta. Zahir, por supuesto, observaba atentamente el rostro de su amado, y su intensa mirada hizo que éste arrugara el ceño. Luego le llamó por su nombre suavemente:
—Cesare.
—¿Qué?
Gracias a la intervención de Rida, el tono de Cesare se había suavizado un poco. Zahir se dio cuenta de esto y sonrió en silencio. Cesare nunca podía seguir enfadado hasta el final; al final siempre se ablandaba.
—Hoy no tengo nada por lo que disculparme. De hecho, creo que hice un gran trabajo. —dijo Zahir.
Era lo mismo que había dicho antes, al oírlo Cesare abrió los ojos para mirar a Zahir.
Como era de esperar, Zahir había girado todo su cuerpo hacia Cesare, encontrándose con sus ojos azules con expresión pesarosa. Luego extendió la mano y acarició la mejilla de Cesare.
—Entiende que tuve que imaginar el peor escenario. —susurró Zahir.
En el peor de los casos. ¿Creía Zahir que su compañero podría realmente morir? Si ese era realmente el caso, entonces Cesare ya no podría guardar rencor.
Cesare sostuvo la intensa mirada de Zahir, sus ojos oscuros se clavaron en los de Cesare. Sin excepción, Zahir siempre le miraba con expresión cariñosa. Ni una sola vez había vacilado a lo largo de los años.
Así que, sin importar en qué lío se metiera Zahir, Cesare, a pesar de su terquedad, no tuvo más remedio que perdonarle al final.
—Sé que lo hiciste porque estabas preocupado por mí. Sin embargo, fue un poco exagerado. —dijo Cesare, suavizando su tono. Pero Zahir volvió a negar con la cabeza. No era suficiente.
—Fue una suerte que esta vez no pasara nada grave. La mayoría de los secuestros acaban en muerte. ¿No es demasiado esperar que reúna toda la información antes de actuar? Tenía que salvarte cuanto antes, y ésa fue mi decisión más fría y lógica. —explicó Zahir y Cesare sólo permaneció en silencio. —¿Todavía no lo entiendes, Cesare? Tenía que rescatarte lo antes posible. Fue la decisión más fría y racional que pude tomar.
¿Más "fría"?
Esa es una palabra que parece totalmente fuera de lugar para describir a Zahir al-Tamid.
Pero Cesare entendió lo que quería decir y, en este contexto, le pareció razonable. Ya que para Zahir, su presencia era el tipo de cosa que podía hacer que las emociones más calientes parecieran frías y controladas. Al recordarlo, Cesare acabó por darle la razón.
— ...Vale, lo entiendo.
Zahir sonrió suavemente ante la respuesta y envolvió a Cesare en un fuerte abrazo, quién se dejó relajar tranquilamente en sus brazos.
Hubo un tiempo en que dudó de que aquel abrazo pudiera reconfortarle. Sin embargo, era extraño cómo cambiaban las cosas. Pues a Cesare le había llegado a gustar estar en el cálido abrazo de Zahir, ya que las relajantes feromonas Alfa que exudaba ayudaban a calmar su cuerpo y su mente.
Esta sensación era algo que nadie antes de Zahir le había dado.
Aunque solía regañar a Zahir por causar siempre problemas, con los años se dio cuenta de que confiaba en él a su manera. La razón por la que no se asustó cuando lo secuestraron fue que creía que Zahir vendría a buscarlo. Sin esa confianza, no habría sido capaz de comprender la situación tan rápidamente.
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Etapa Crítica (ABO)
PoetryEl galán internacional Cesare Caruso esconde un secreto: es un Omega dominante. Un día, su calor lo golpea inesperadamente en un baile de máscaras y se ve arrastrado a un apasionado encuentro con un misterioso Alfa. Cesare se consuela al saber que l...
