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13. ¿Miedo?
Destino o casualidad—Melendi

 ¿Miedo?Destino o casualidad—Melendi

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MALLY

—Mierda, está rota—revisaba el pequeño contenedor de sombras, una de ellas estaba rota, precisamente la que más usaba.

No me encontraba del mejor humor, duré tal vez dos o tres días ignorando a Kei lo que sucedio entre ambos pero ninguno de los dos se hablaba. El solo se acercaba por si necesitaba pedirme algo para su equipo o yo solo me acercaba pero no precisamente para ir con el, sino con Shoyo. 

Quién por cierto era un buen chico junto a Kageyama con quién casi no hablaba gracias a que tenía una mirada que me daba más miedo que ganas de hablarle, era muy serio, tal vez incluso podía decir que arrogante aunque era poco más pequeño que yo, solo por un año.

Pero aún así eran más altos que yo igual que mis compañeras más pequeñas del club, carajo. ¿Cómo podían crecer más que yo? También quería ser así de alta y presumir que no necesitaba suplementos alimenticios o tacones para verme un poco más alta de lo que ya era.

No se encontraba nadie en mi casa, la rutina era la misma en las mañanas, aunque cambió desde que volvimos a las prácticas de porrismo. Mikan llevaba a Isamu a la escuela mientras yo me retiraba a la preparatoria, de su escuela Mikan se iría al trabajo.

¿Dónde trabajaba mi hermano? En una asociación de deportes, a lo que tengo entendido.

Recordé cuando Isamu y yo llegamos a la casa dónde hoy vivíamos con nuestro hermano mayor. No sabíamos como o de que manera arreglarnos era todo un caso, pero conforme paso el tiempo todo se colocó al margen.

Teníamos alrededor de dos años viviendo con mi hermano Mikan, según sus palabras él tardó en volver por nosotros gracias a que un amigo suyo quién era juez le sugirió que para pedir nuestra custodia él debía mostrar una buena calidad de vida, como su casa, el barrio dónde vivía, el salario que recibía cada semana incluyendo la calidad de ropa junto a la comida que podía darnos. Mi hermano se esforzó durante seis meses doblando turnos en su trabajo de profesor así como guardaba dinero para comprar una buena casa, así fué como logró comprar la casa dónde los tres vivimos.

𝐂𝐚𝐦𝐩𝐨 𝐂𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨 | 𝗛𝗮𝗶𝗸𝘆𝘂𝘂!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora