𝐂𝐚𝐦𝐩𝐨 𝐂𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨; 𝗛𝗮𝗶𝗸𝘆𝘂𝘂!
¡Actualizaciones lentas!
PROHIBIDA LA COPIA O ADAPTACIÓN
Dónde Mally tiene un problema al reservar la cancha para el club de porrismo.
O dónde Mally llama la atención de todo Karasuno y unos cuántos...
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12. A veces deseo ser otro. Snooze—Agust D
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MIKAN
—¿Entonces si puedo tener novio?
—No.
—¿Por qué no? —mis ojos solamente explican la emoción por si mismos. Isamu echa un suspiro al aire dejando sus labios fruncidos por mi negativa, sigue entretenido dibujando unas cuántas cosas que no entiendo pero que él sabe completamente lo que es y mientras él sepa me doy por bien servido. Con que no sean pollas y vaginas, estoy muy bien sin entender sus garabatos.
Ha llevado toda la tarde preguntando si en cualquier momento puedo permitirle tener novio. Aún recuerdo la promesa que me hizo a los dos años cuándo de su boca salió el aceptar tener novio, novia, esposo o esposa hasta los cuarenta años. Mally también le acepto en su momento, pero ni caso me hizo porque ya hasta permitió que se la follaran. Claro, no la juzgó porque no es mi hoyo y tampoco estuve ahí, pero si en mis manos queda aún el destino de Isamu, me encargaré de llevarlo por un buen camino.
Así que no, nada de novios.
Tecleo en la computadora. Isamu solo se ha entretenido en su teléfono, en las hojas que le he dado, leyendo algunos libros sobre la historia de voley y no hay nada más allá de eso. Agradezco que sea fin de semana, pero lo único que maldigo es que se les ha ocurrido a los mandos que pueden dar objeciones sobre mi trabajo llamarme para arreglar unas cuántas cosas que mi puesto necesita corregir. El sonido de cada botón siendo oprimido es lo que llena la habitación.
Pero como siempre ha sido. Isamu no se detiene ante el exigir su permiso para tener novio; no lo hace con tono grosero, su método es más de usar su ternura para obtener lo que quiere.
Se acerca hasta quedar de pie a un lado de mi silla, sus pequeños dedos me muestran su arte abstracto dónde leo en inglés un muy claro y remarcado en color azúl «Quiero un novio». Tomó la hoja entre mis manos viéndole con incredulidad. Él sonríe con las mejillas coloradas.