𝐂𝐚𝐦𝐩𝐨 𝐂𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨; 𝗛𝗮𝗶𝗸𝘆𝘂𝘂!
¡Actualizaciones lentas!
PROHIBIDA LA COPIA O ADAPTACIÓN
Dónde Mally tiene un problema al reservar la cancha para el club de porrismo.
O dónde Mally llama la atención de todo Karasuno y unos cuántos...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
20. ¡Estúpido! Look What You Made Me Do—Taylor Swift
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
MIKAN
—Le he dicho que no lo haré. No me pagan por eso. ¿Puede entenderlo? ¿O tengo que hacerlo con mímica?
Su ceño fruncido es una joya completa y entera para mí. Siempre he sido alguien muy directo, incluso con la gente que me han dicho no serlo. Pero es inevitable, odio con toda mi alma la gente tan... No tengo suficientes palabras para describirles.
Corto la carne con la suficiente experiencia que tener una familia de alcurnia me ha dado. El vino realmente no me atrae, aunque es algo que se ingiere con este tipo de platillos, siempre he sido mas de otro tipo de alcohol. Uno más fuerte, de esos que no todos pueden soportar.
—Señor Yoshido, temo decirle que si usted no acepta, podemos—interrumpo con mi brazo cayendo bruscamente a la mesa, moviendo los cubiertos creando sus sonidos metálicos tan característicos.
—¿Pueden qué? ¿Despedirme?—me río con la carne llegando a mis labios, mastico con decencia y la poca paciencia que me queda. El hombre frente a mí se encuentra pálido, suda fríamente, lo sé. No todos los días te enfrentas a personas que tienen los pantalones bien puestos.
El hombre carraspea, no recuerdo su nombre. Pero el si recordará definitivamente el mío. Sonrió fingidamente amable—. Yo realmente no necesito problemas en mi empleo, usted tampoco necesita problemas con su familia. ¿Cierto? Hagamos esto sin tanto problema. Yo no voy a conseguirle un lugar a su hijo, me pagan por conseguir talento, no por conseguir mediocridad.
El hombre enfurece llevando su mano aa poca cabellera que tiene, quiero reírme por pensar en golpearle la calva. Pero de por sí el hombre está furioso, darle el golpe que tanto añoro lo pondrá de peor estado.
—Escucha, realmente necesito que me ayudes, mi esposa...
—Yo no lo he tuteado, tampoco le he dado el permiso de hacerlo. Seré jóven pero no idiota. Hábleme de usted, no tenemos los mismos puestos.