𝐂𝐚𝐦𝐩𝐨 𝐂𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨; 𝗛𝗮𝗶𝗸𝘆𝘂𝘂!
¡Actualizaciones lentas!
PROHIBIDA LA COPIA O ADAPTACIÓN
Dónde Mally tiene un problema al reservar la cancha para el club de porrismo.
O dónde Mally llama la atención de todo Karasuno y unos cuántos...
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27. Encargo. Easier—Mansionair
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MIKAN
—Como lo pediste, estoy aquí y muy puntual. —Inicia Iroi con la sonrisa en su rostro, se que es una sonrisa mas que fingida, no me sorprende viniendo de alguien que solo busca ganar dinero a como dé lugar.
Tomó la copa con el vino que sorbo de un solo trago y lo veo desinteresadamente. Si hay algo que aprendí con este tipo de conexiones es que jamás debes mostrar lo que sientes o pienses pues de eso pueden tomarte el cabello y tildarte de idiota. Lo aprendi por las malas.
Tres hombres a mis costados toman asiento, son los guardaespaldas de Iroi que aun sigo sin entender porque los trajo, esta reunión es solo entre el y yo pero se me ha olvidado como siempre lo excéntrico y poderoso que se siente. Realmente lo es, es un yakuza pero nada del otro mundo, él podrá tener contactos pero yo me encargue de que los mios fueran mucho mas importantes que los suyos.
Terminar en este tipo de mundo con esta clase de amistades o conexiones no ha sido una de las mejores elecciones que he tomado, pero ha sido la que más ventaja me ha proporcionado, no es la clase de hombre que aspiraba a convertirme pero tampoco es la clase de persona que podría evitar ser viniendo del mundo en el que vengo. Mis padres me enseñaron toda clase de vida, así que inconscientemente lleve mi vida por rumbos que conozco como la palma de mi mano.
Claro que se las consecuencias que esto puede traer a mi vida pero siendo honestos, no podría nunca vivir con esta angustia de tener que proteger a mis hermanos menores, son la luz de mi camino, básicamente lo son todo para mi y si tengo que verme en la obligación de llegar a estos extremos, no me interesa hacerlo siempre y cuando se me garantice su bienestar.
Iroi tiene alrededor de tres años conociendome y haciendo tratos conmigo, no han sido muchos, solo ha sido el reparto de drogas alrededor de Tokio y un poco más allá, deje eso cuando me volví profesor y le aclare con mis propios límites lo que estaba dispuesto a aceptar y hacer, incluso nos dimos golpes hasta casi llegar a la muerte, todo por limpiar mi nombre y no verme envuelto en sus disturbios.