Para aquellos que aman sin reservas, y
aprenden a soltar cuando el amor deja de ser suficiente.
La nostalgia es una mentirosa las cosas no fueron tan increíbles como las recuerdo. Hay una razón por la que ya no hablo con esa persona, hay una razón por la que las cosas sucedieron de esa manera. No confió en la nostalgia. Lamento seguir adelante. Porque es injusto que lo que tú y yo tenemos lo decida algo tan caprichoso como el destino.
Porque estoy cansada del amor líquido; no quiero fluir ni dejar que las cosas pasen, o empezar a creer en los:
—Vamos viendo.
Yo sí te que quiero. Te quiero a conciencia, a futuro, a vernos pasar los años, a llorar por las calles, y que se nos escapen las horas entre las puestas en un parque en verano. Quiero que entiendas que a mí ya no me valen los besos si son con prisas, como tampoco me vale el amor si es a medias. Quiero dejar todo atado contigo, para poder verte amanecer, acurrucarte, hasta que mi cuerpo se acomode al tuyo. Quiero marcas en mi piel, marcas de tú hermoso nombre. Quiero verte la cara hasta aburrirme, hasta que no se me olvide nunca. Pero, no me veo como debería. No te veo como debería. Y te ves tan mal entendido... que me gustaría poder ayudarte, pero es difícil cuando no me odio a mí misma.
Porque escuché que le dijiste a tus amigos que soy tu tipo. Si eso es realmente lo que sientes, entonces, ¿por qué no me llamaste anoche? Las palabras resuenan en mi cabeza, como un eco persistente que se niega a desvanecerse.
Dices que solo busco controlar tu vida, pero, ¿Cómo puedes mentir así? No puedo evitar preguntarme, ¿Qué parte de nuestra historia decidiste olvidar? No me arrepiento de lo que vivimos. Aprendí demasiado de esta experiencia, pero a veces me pregunto si merecías tanto de mi tiempo y mi cariño. Te llevé a lugares haciendo de ellos nuestro sitio, y me doy cuenta de que la única persona que te importaba eras tú. Y eso es lo que más duele.
Porque a pesar de todo, hay un rincón de mí que aún desea esos momentos en que deseabas compañía. Pero cuando trataba de acercarme, actuabas distante, muy frio de tu parte.
—¿Por qué?
Me preguntaba en silencio, mientras intentaba entender como tus palabras cuestionaban tus acciones.
Necesitabas a alguien que te mantuviera caliente por la noche, pero al mismo tiempo, te alejabas de mí, como si tuvieras miedo de lo que realmente significaba eso lo que te hacía sentir.
A veces, siento que somos dos actores atrapados en una obra que ya no tiene sentido. Dices que quieres a alguien real, alguien que sea honesta contigo, pero cada vez que intento abrirme, cada vez que lo hacía, me cerrabas las piernas, y parece que solo buscas otra cosa.
—¿Qué quieres?
Me dejaste esperando en la estación de nuestros sueños perdidos, mientras pensaba en cómo una vez fui yo quien la que te hizo rico, comprando cada mentira que me vendiste. Aunque lamento decirte que las fotos que borraste, no harán desaparecer los recuerdos que llevas en tú mente.
Aun así, me envías mensajes a deshoras, deseando revivir lo que se desvaneció. Me dices que necesitas distancia, pero me escribes. ¿Por qué? ¿Por qué juegas con mi mente y mi tiempo como si no importaran? Me has dicho que deberíamos dejar todo atrás, pero yo lo hice, y ahora me preguntas qué ha cambiado. Lo he visto venir, lo sabía. Sabía que volverías.
Pero creo que solo te gusta la atención, desahogarte sobre tus problemas mientras yo lidio con los míos.
Pero en este caos, no tengo tiempo para más drama. No hay sitio para un nuevo desastre como tú. Y tampoco pienso suavizar lo que debe doler. La vida es demasiado corta para quedarme atrapada en un ciclo de decepción. Ya que es injusto tener un corazón valiente, sin miedo al daño, a la consecuencia, al qué dirán, y tenerlo en medio de esta sociedad fría, y sin pulso, que pide fluir para no comprometerse. Es injusto, y estoy cansada de tener que beberme tu río revuelto de falsas esperanzas y esperas. Da igual toda el agua que me beba, tú amor nunca me va a quitar la sed, y de eso ya me he dado cuenta. Ahogarme en este río no merece la pena, cuando solo lucho para que no me resulte curioso, incluso, divertido cómo intentas justificar tus acciones mientras te alejas de la verdad.
Por que te gustaría tener a alguien con quien compartir una copa. Pero no puedes seguir llamándome solo cuando estas a solas...
Pero al final, la pregunta que me persigue es:
—¿Cómo puedes pretender que todo esté bien mientras juegas con mis emociones?
Me gustaría pensar que lo que compartimos fue real, era real, pero en el fondo sé que solo era un juego de palabras, una danza en la que ambos tropezamos. Y aunque lo que fuimos me importará siempre, tengo que dejarte ir. Ya que yo también tengo mis propios problemas. Y sinceramente, no sé si alguna vez podré perdonarte por la confusión que creaste. Por que no sé si puedes ver lo que has hecho, pero aquí estoy. Buscando la claridad en medio de tus mentiras. Cerrando el capítulo con un intento de que sea feliz, pero yo se que no es así, y es solo una buena mentira que me repito para calmar mi sistema nervioso.
Por que ya no quiero que me digas como mientes así, ya no me importa. Ya no te pienso todos los días, ni todas las mañanas. Ya no te adueñas de mis insomnios, ya eres dueño de ti, y yo de mi.
Pero te pienso a veces, a veces, como todos el tiempo lo hago, aunque volvimos a ser lo que éramos antes, o bueno, solamente soy yo que creo que lo que alguna vez fue, volverá, pero se que no es así, y aunque me duela, es hora de seguir adelante.
Porque me siento ridículamente patética escribiendo esto a no sé quién, y no sé cuándo tengo pensado en publicarlo, solo por la necesidad de soltarlo. Pero sobre todo lo hago porque mi vida siguió sin él, y podría seguir otra vez. Y aunque no me este leyendo, no voy a dejar de escribir. Porque sincerándome... me gusta leerme.
.
.
.
Este texto salió de lo más profundo de mí. Es esa lucha entre la nostalgia y la realidad, cuando quieres aferrarte a lo que fue bonito, aunque sabes que ya no vale la pena.
Y en cierto sentido, quiero reflejar como estoy cansada del amor a medias, de los "a ver qué pasa" y de lo que solo dura un rato. Quiero algo real, algo que me marque de verdad, y aunque soltar es difícil, a veces, es necesario.
Porque al final, lo importante es ser dueña de una misma, y eso es lo que más importa. Espero que entiendan este punto de vista.
¡Nos vemos en el siguiente escrito!
Mis redes sociales: 🤍🍂📍
Instagram: sabinadupont
Tick tock: sabinadupont
ESTÁS LEYENDO
𝐃𝐞𝐬𝐠𝐚𝐫𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐀𝐥𝐦𝐚
AcakSoy escritora, no satisfecha con los sentimientos reales; ansiosa, me impongo a imaginarlos. Recuerdo todo a la perfección: mi corazón no tiene piedad. No puedo dormir, solo derramo sangre sobre el papel. No sé si eso me hace buena o mala persona. N...
