Animal semejante a cien mil otros,
pero yo lo hice mío, y ahora es único en el mundo.
A mi amante nunca le mentiría. Pero me dijo:
—Sé sincero.
Anoche estuve con otra fuera. Porque ella está fuera de su cabeza, y yo fuera de la mía. Somos uno, uno en dos, y 1 +1 no son 2. No me apetece que esto termine. Porque tenemos ese amor, ese tipo de amor loco. Yo siendo de ella y ella siendo de mi.
Ellos no quieren vernos lograrlo, solo quieren separarnos. Pero no veríamos el sentido de vivir si uno de nosotros muere.
—Oh sí.
Tenemos ese tipo de estilo que todos intentan robar.
Un vestido de star girl cuando ella se convierte en encaje y cuero. Solo ropa de seda en su cuerpo, jala hacia abajo y miro cómo se desliza. Y pienso y me pongo a pensar, en si alguna vez me atrapara engañándola, ella trataría de cortar mi....
—Estas loca.
Pero la amo, nunca podría sentir lo contrario. Pero no quiero admitirlo y la noche se acerca y me encuentro algo borracho. Suelta un comentario ruin. Me tiembla la mano ¿Golpearla?, no permitiría ni que un globo la tocara. Pero... juro que nos manejamos el uno al otro loco, pero ella es tan terca.
¿Qué mierda es el amor sin dolor?, sin sufrimiento, oh mi hembra intensa, esta mierda, se pone densa. Ella sabe cuando estoy fuera como si pudiera simplemente sentirlo. Pero me gustaría esquivarlo, si tan solo tuviera un millón de dólares o menos de diez centavos. Ella estaría abajo por lo que sea, nunca quise convencerla, no. Aunque si alguna vez caigo, y me atrapan o me identifican. Mi hembra sería la más solida, nada para solidificar.
Nunca me engañaría, nunca la verías con alguien más. Si alguna vez te dicen algo diferente, es mentira.
—Mira, esa es mi hembra, mira, ese es mi guerrera— diría.
Guarda su vagina si alguien entra. Así de tranquila y serena, mantiene compostura. Ambos nos volveríamos locos si tuviéramos que cortar. Juro por mi vida, espero morir ahora o nunca. Puedes confiar en mí. No hay nada que ocultar. Mantente honesta, nunca te mentiré. Lo más probable es que muera contigo, sí, oh si, no pares please.
Pero la noche se acerca. Empieza a hacer calor.
—Ese es un vestido de primera ¿no?— asiente
—Cuando un hombre habla del vestido de una mujer, generalmente es porque quiere quitárselo.
Simple carcajada y el sonido me resulta tierno.
Una fuerza late en mi interior, salvaje y primitiva, que despierta con cada roce de su presencia. Necesito tu amor como el aire, como la lluvia que empuja las raíces hacia lo más exhaustivamente profundo de la tierra. Mi orgullo se tambalea bajo el peso de este deseo indomable, un torrente que no puede ser contenido.
Quiero tu toque, ese fuego que presiona contra mi piel, quemando las barreras que tanto me esforcé en construir. Dime, animal, ¿Qué nombre le pondremos a esta tormenta que nos arrastra? Llámalo como quieras, es tuyo. Todo lo que soy se rinde ante ti.
Me empujas, me levanto, te retuerces, caes, y me transformas en una versión de mí mismo que apenas reconozco. Como un animal encerrado, araño las paredes que nos separan, buscando calor y esencia. Pero si tan solo sintiera dolor, todo cambiaria de color.
—Oh, animal, ven, toma mi orgullo y hazlo tuyo.
Déjame saborear la tormenta que traes contigo, ese caos que no puedo evitar desear. Que venga, que arrase, que lo consuma todo.
—Oh, animal, hazlo así, sin más.
Llámame como quieras, pero no dejes de llamarme, animal. Empújame, desgárrame, y déjame sentir lo que significa ser libre bajo el peso de tu amor. Porque lo necesito, lo necesito como el latido de mí corazón.
—Oh, animal, eres mi ruina y mi redención.
El latido irregular en el vinilo desgastado, el murmullo que se pierde entre las cortinas de seda. Todo lo que somos parece un sueño en Technicolor, un road trip por carreteras que no llevan a ninguna parte.
—Oh, animal, mientras tú conduzcas, el destino no importa.
Tu amor es un Cadillac negro derrapando en las curvas del alma, dejando marcas que no quiero borrar. Y yo, con labios agrietados y tú aún con tu vestido arrugado.
Dices mi nombre como si estuvieras probando algo prohibido, algo que te quema en la lengua pero que no puedes dejar de saborear.
—Oh, animal, dímelo otra vez, más despacio.
Déjame grabarlo en mi piel junto al humo de los cigarrillos. Somos caos como una vieja película en blanco y negro. Hay un dolor dulce en la forma en que me miras, como si supieras que esto no puede durar, pero quisieras atraparlo de todos modos.
Llévame lejos. Donde nadie nos conozca, donde podamos bailar al ritmo de nuestra propia destrucción. Te prometo que seré tu Clyde si tú eres mi Bonnie, porque el amor nunca ha sido algo seguro para mí. Pero contigo, estoy dispuesto a correr el riesgo.
Tu amor huele a baladas tristes en un bar vacío, como un poema que nadie termina de escribir. Y yo, sincerándome, solo quiero perderme. No necesito nada más que este instante. La eternidad puede esperar.
Así que rómpeme, animal. Déjame caer en tus brazos.
Porque esto en todos los sentidos, lo que sentimos los dos, es una ambigüedad fascinante, y yo a esto lo llamo amor, pero tú puedes llamarlo eterno.
.
.
.
Son 11
ESTÁS LEYENDO
𝐃𝐞𝐬𝐠𝐚𝐫𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐀𝐥𝐦𝐚
DiversosSoy escritora, no satisfecha con los sentimientos reales; ansiosa, me impongo a imaginarlos. Recuerdo todo a la perfección: mi corazón no tiene piedad. No puedo dormir, solo derramo sangre sobre el papel. No sé si eso me hace buena o mala persona. N...
