Nueve meses han pasado desde que fui transportada a este extraño y fantasioso mundo. A veces, me pregunto si todo esto no será solo un sueño largo, pero el agotamiento que siento después de gastar todo mi mana me recuerda que no es así. Esto es real, y no hay vuelta atrás.
Desde el día en que sellé el acuerdo con Valdavick, mi vida ha girado en torno a la disciplina y el entrenamiento. Siguiendo sus instrucciones, he dedicado mis días a practicar mi mana, con cada ejercicio como un paso más hacia la fuerza que tanto anhelo. Aunque no quería dar la impresión de estar completamente bajo sus órdenes, sabía que este camino era crucial si quería forjar un destino propio.
-¡Eso es todo por hoy! No esperaba menos de nuestra heroína. - La voz de Valdavick resonó en la sala.
En los últimos meses, he recibido clases de una maga excepcional llamada Willow, quien parece ocupar un cargo alto en este reino. Gracias a ella, he aprendido a controlar mi mana de una manera que nunca hubiera imaginado. Ahora, por fin, puedo realizar hechizos, aunque todavía hay mucho que debo aprender.
-¡Esto es increíble! ¡Ahora puedo usar magia! - exclamé, extasiada, al ver cómo una esfera de luz flotaba frente a mis manos.
Durante tres largos meses, había estado completamente estancada, incapaz de realizar ningún hechizo. No comprendía las reglas y la ciencia de este mundo. En mi hogar, todo está regido por la gravedad y las leyes de la física, pero aquí... todo parece estar determinado por las Mágiculas.
-Aún no puedes depender completamente de la magia, pero estoy segura de que sabrás defenderte cuando lo necesites. - Willow sonrió, su rostro radiante de alegría.
Willow era una mujer cálida y siempre sonriente, llena de energía y entusiasmo. Su amabilidad era tan contagiosa que, a veces, me encontraba deseando aprender aún más solo para ver su rostro brillar con esa sonrisa tan genuina.
-Es cierto...- respondí mientras me dejaba caer agotada contra un árbol cercano. - Estoy tan cansada... Desde que acepté el trato con ese payaso no he parado de entrenar ni un solo día. La comida es buena, el dormitorio cómodo... pero, sinceramente, estoy harta de no conocer nada más que este maldito castillo. ¡Qué aburrimiento! - pensaba mientras el cansancio me envolvía.
-¡Ah, cierto! Valdavick quería verte... aunque no tengo idea de qué se trata. Deberías ir, Jazmín. - Willow me extendió la mano, y en cuanto la tomé, una oleada de energía renovada recorrió mi cuerpo. Fue como si un torrente de luz se desbordara desde mi pecho hasta las yemas de mis dedos. En un parpadeo, la fatiga que me había acompañado durante todo el día desapareció.
Miré a Willow, sorprendida, antes de que una ráfaga de preguntas invadiera mi mente.
-¿Valdavick? ¿Él ha regresado? - me apuré a preguntar, limpiándome las gotas de sudor que aún perlaban mi frente. La sola mención de su nombre me hacía tensar los músculos, aunque intentaba no dejarlo ver. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo vi, cuando partió hacia el reino de Draconis. Según Willow, su ausencia me había liberado de su constante presencia, y de las lecciones de magia que solían terminar en arrogantes sermones sobre su linaje real.
-¡Sí, y parece que ha vuelto por algo importante! - Willow sonrió, como si su entusiasmo pudiera contagiarme. Acarició mi cabello con ternura, un gesto que siempre encontraba reconfortante, antes de ofrecerme su mano. - No pierdas la oportunidad. Quién sabe, tal vez traiga buenas noticias, ¿no?
Me quedé mirando mi mano por un momento. La energía que sentía todavía latía en mi palma, como si algo invisible me envolviera. ¿Qué era esto? No era magia como la que conocía, ni el tipo de poder que Valdavick solía presumir. Esto... esto era diferente. Aún sin entender bien lo que sucedía, tomé su mano, y una sensación extraña, como si algo dentro de mí comenzara a despertarse, recorrió mi cuerpo. ¿Era el contacto con Willow lo que había provocado esto? ¿O algo más?
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Kegare no Yuusha
FantasyKamazuki Reiji, un joven que perdió a sus padres a una edad muy temprana, halló en su hermana la única razón para seguir adelante a pesar de una vida llena de sufrimiento. Sin embargo, su vida terminó abruptamente en un trágico accidente de tráfico...
