Luego de escuchar la historia de mi padre pude entender un poco sobre lo que me paso esa noche en la capital... aunque el tener que usar estos poderes en contra de mi voluntad me asusta un poco... no quisiera lastimar a nadie y menos a mi familia... pero de algo estaba seguro y es que debo aprender a controlarlo... debo entrenar, por mi bien y el de mi familia.
—Buenos días, Hyuran
Lo primero que mis ojos ven al despertar es a mi madre, ella me saluda con un beso en la frente y una sonrisa maternal que derretía mi corazón...
—B-buenos días madre! Ha pasado algo? Me he despertado muy tarde?
Ella niega con la cabeza, luego me entrega unas ropas... Que era esto? Parecían ropas de ejercicio... Una sudadera y una camiseta...
—Vamos, tu entrenamiento comienza desde hoy.
Sin mediar más palabras mi madre me toma de la mano... Estaba sorprendido y confundido pues no pensé que iniciaríamos apenas llegará...
Salimos de los dormitorios, mi madre me ordeno ir a lavarme la cara y que la viera en el terreno de entrenamiento... Obedecí sin rechistar, Entro a los baños y me lavo la cara, observo mi cara en el reflejo del agua... Tenía una cortadura en la mejilla, aunque supercial se notaba... Y la herida en mi pecho... Pareció haber cambiado a una quemadura... Como si la piel se hubiera forzado a regenerar esa área.
—recuerdo que fui atravesado por esa espada... Pero no recuerdo que sucedió después....
Terminó de asearme y me coloco las ropas que mi madre me dio, una camiseta y unas sudaderas blancas, amarro mi cabello con un listón verde y me preparo.... No son antes suspirar y cachetear mis mejillas... Debo estar listo y no retroceder... Me lo prometí a mí mismo... Y por mi hermana.
—Te tomaste tu tiempo eh?
Al llegar veo a mi madre golpeando lo que parecía ser un muñeco de paja, con cada corte desprendía un miembro del pobre muñeco.... Tragué mire determinadamente a mi madre...
—¡Estoy listo!
Ella asiente y acaricia mi cabeza con una hermosa sonrisa... Luego esa sonrisa se convierte en una seriedad fría... Suspiro una vez más.
—Tomala, atacame con todo lo que tengas, no me voy a defender.
Una espada de madera llega a mis manos, fue Lira la cual veía orgullosa el enfrentamiento entre madre e hijo... Por favor sacame de aquí.
—Que pasa? No me vas a atacar?
Grita Clarise mientras me provoca deliberadamente... Eres mi mamá como voy a estar a gusto con esto?!
—m-madre no podría ser de otra forma?
Digo con la voz quebradiza y nervioso... Quería evitar pegarle a Clarise sea como sea...
—entiendo... Buenos atacare yo entonces.
Al decir eso se esfumo en un instante... Mis nervios se levantaron al máximo, como avisándome de una gran amenaza... Fue entonces donde sentí un duro golpe en la cara, todo dio vueltas y sentí mi cuerpo chocar contra un árbol... Todo fue en un instante.
—S-señorita Clarise! El aún es niño!- Exclama Lira preocupada.
Mierda... Ese golpe dolió... La sangre bajaba por mi frente... Aunque dolió una emoción predominaba más que todo... Y eso era Emoción...
—Levantate Hyuran,aún no hemos terminado.
Y así... Sabía los tortuosos días que se vendrían para mí... Rei para dentro de mi mismo pues ya me esperaba esto.
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Kegare no Yuusha
FantasyKamazuki Reiji, un joven que perdió a sus padres a una edad muy temprana, halló en su hermana la única razón para seguir adelante a pesar de una vida llena de sufrimiento. Sin embargo, su vida terminó abruptamente en un trágico accidente de tráfico...
