28.

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Taehyung iba a reaccionar pero fue demasiado tarde cuando un fuerte dolor en su pecho lo sacó de su trance y lo arrojó unos metros lejos, los demás soldados vieron con sorpresa como aquel Omega rebelde había lanzado una flecha y hirió al Emperador, unos corrieron a auxiliarlo, pero el Omega fue rápido y fue también hasta él. Cuando iba a tocar la flecha incrustada casi a la altura del corazón de Taehyung, Jungkook también fue empujando con violencia, Park Hyungsik se interpuso entre Taehyung y él, pero en eso escuchó a Taehyung.

—No lo toques Hyungsik, no te atrevas.

Hyungsik volteó a mirar a Taehyung con sorpresa y únicamente pudo parpadear con incredulidad.

—Taehyung...

—Jungkook...—lo llamó.

—¡No te atrevas a decir mi nombre! —dijo el Omega levantándose con furia.

Taehyung no daba cabida a lo que estaba presenciando esa su Jungkook, él mismo que ante su presencia antes hubiera temblando pero ahora estaba ahí frente a él siendo un rebelde y arrogante capaz de matarlo en esos momentos.

—Quitale la flecha —ordena Hyungsik.

—No...—dice de forma mordaz Jungkook, negándose a ver a Taehyung.

Hyungsik entonces volteó su atención a Jimin y el bebé que cargaba en sus brazos.

—Entonces nosotros tomaremos a ese bebé —dice Hyungsik.

Jungkook volteó hacía la dirección de Jimin y el miedo lo invadió.

—No, deja al bebé fuera de esto, tomaremos al Emperador de rehén, así estaremos seguros de que no atacarán a los nuestros —dice Jungkook.

—Pero...

—Esta bien Hyungsik —interviene Taehyung. —ire con él.

—Bien, Taehyung, pero ahora salvalo. —ordena una vez más Hyungsik.

Jungkook presionó su mandíbula con rencor y suspiro sabiendo que la decisión más sensata era salvarlo, muerto no le servía de nada. Finalmente se acercó al Alfa y desvaneció la flecha en su pecho y con ella también lo curó hasta que vio que estaba desmayado.

—Nos iremos ahora.

NamJoon alzó a Taehyung en sus brazos y le dió una rápida mirada a Hyungsik y este solo pudo presionar su espada en su empuñadura con fuerza mientras veía que se llevaban a Taehyung

Jimin finalmente le extendió su bebé a Jungkook y el niño parecía tan ajeno a todo lo que sucedía que únicamente mordía sus pequeñas manos jugando él solo, Jungkook sonrió, besando la frente de su bebé.

Llegaron al campamento y todos se dispersaron a sus respectivas casas, únicamente NamJoon llevo a Taehyung a una choza que era destinada para gente que era capturada, algo así como una cárcel. Jungkook se aseguro de atar al Alfa con unas cadenas que él mismo había creado para contener a cualquier Alfa, lo miró una última vez antes de salir de ahí a su hogar.

Convertirse en el líder Omega no era la tarea más sencilla más cuando tenía a un pequeño que cuidar, su bebé era lo único que tenía y que amaba por sobre toda las cosas, Chaewon era su bendición y la única razón por la que seguía con vida era para que él tuviera un futuro mejor, dónde no tuviera que huir o cazar dependiendo de lo que fuera. Se despojó de sus ropas y se quedó con algo más ligero, especialmente en esos momentos donde tenía que pasar tiempo con su pequeño, mientras le daba alimento, era aún pequeño y aún dependía plenamente de él.

—Viste a ese tipo que atrapamos hoy, mi amor... Ese hombre feo, es tu padre.

Por alguna razón decirlo de esa manera eran tan horrible y lamentable, detestaba el hecho de recordar el pasado y como había sufrido de los abusos y humillaciones de ese Alfa pero una parte de él sabía que aún sentía cosas pero dentro de su ser su orgullo jamás permitiría recaer por él. Suspiró cansado y solo podía permitirse ver a su retoño y saber que una parte de él y Taehyung estaba dentro de ese hermoso bebé, quién no tenía culpa de nada y que si no fuera por él, seguramente se hubiera suicidado hace mucho.

El pequeño se duerme entre sus brazos y lo deja en su cuna improvisada para que duerma tranquilamente.

Taehyung despertó ligeramente para percatarse que se encontraba en una choza bastante vieja y a la vez sus manos estaban atadas, no podía escapar, lentamente escucho la puerta abrirse y reconoció el rostro de Jungkook y como este entrada manteniendo una distancia prudencial.

—Taehyung.

—Jungkook.

—Te preguntarás como es que estoy vivo.

—De hecho sí, todo este tiempo creí que tú...

—Técnicamente fue así, el Jungkook que conocías está muerto, no existe más, ese día tu lo mataste.

—Jungkook yo...

—No Taehyung, no quiero explicaciones, no quiero disculpas, no quiero nada de ti, la guerra tiene que acabar, uno de los dos bandos tiene que morir o someterse al otro, no estoy dispuesto a dejar a mi gente que siga coercionada por los malditos Alfas, aparte... Tengo por quien luchar.

—Ese bebé Jungkook.

—Si... Es tu hijo.

—¿Como se llama?

—Se llama Chaewon.

—Chaewon, es un nombre muy lindo.

—Si, significa comienzos, él va ser el comienzo de algo mejor para este mundo.

—Sí, Jungkook ¿Puedo verlo?

—Yo no estoy seguro...

—Por favor.—suplicó Taehyung con vulnerabilidad.

Jungkook volteó a mirarlo con sorpresa y sopesó que debía hacer y asintió ligeramente. Regreso a su casa y tomó a su bebé con cuidado y lo llevó a la choza dónde Taehyung se encontraba. Jungkook acercó despacio y abrió la puerta, los ojos del Alfa estaban abiertos, sus irises amarillos como el sol se enfocan en Jungkook y el pequeño bultito entre sus brazos. Jungkook camina despacio y se acerca a dónde está Taehyung separados por ese espacio que es una jaula.

—Aqui está —dice en voz baja Jungkook meciendo a su pequeño retoño.

—Jungkook... ¿Puedo cargarlo?

Jungkook retrocedió casi de forma instintiva y abrazó con fuerza a su pequeño, recordando lo que él había tenido que pasar la última vez que vió a Taehyung.

—No...

—Jungkook, por favor es mi hijo también.

Jungkook abrazó a su pequeño. Pero finalmente el niño empezó a sollozar pareciendo que reconocía el aroma de su padre y también buscaba de él removiendose de los brazos de Jungkook, no le quedó más que suspirar y lentamente abrió la puerta de lo que mantenía preso a Taehyung y le extendió a Chaewon, el niño finalmente se quedó calmado y miró a su padre.

Taehyung nunca creyó que sentiría un amor más grande que no fuera hacia Jungkook, pero ahora tenía a su pequeño bebé entre brazos y se sentía el Emperador más afortunado con su pequeño heredero en brazos, finalmente Taehyung abrazó al niño hacia él, suspirando con nostalgia.

—Mi pequeño Chaewon...

Jungkook observo en silencio la escena, una parte de él se sentía demasiado triste de que su bebé tuviera que conocer a su padre de esa manera y también hubiera anhelado que las cosas fueran diferentes pero no había tiempo para eso, ahora Taehyung y él eran enemigos declarados.

𝐏𝐑𝐎𝐇𝐈𝐁𝐈𝐓𝐄𝐃 𝐋𝐎𝐕𝐄 - 𝗧𝗔𝗘𝗞𝗢𝗢𝗞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora