SOFIA DÍAZ, una amante del cine, es contratada para documentar "La velada del año III". En este evento es donde conoce a IVAN, el cuál es un streamer muy conocido argentino, pero eso ella no lo sabe.
Iván se embarca en una búsqueda para encontrarla...
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Ivan.
La última semana se pasó volando. Miraba la maleta que estaba a punto de cerrar y, de repente, me dio un nudo en el estómago. No quería irme. Había estado tan bien aquí con Sofía y Diego, casi como si el tiempo se hubiera detenido.
— Se pasó volando la semana —dije, mientras metía la ropa en la maleta, sintiendo una mezcla de tristeza y nostalgia.
— Por favor, vete ya —respondió Diego, claramente molesto.
Seguía enfadado por lo de hace unos días. Lo entendía perfectamente, pero también debía decirlo: aquel chico, con su personalidad tan chispeante, me había hecho desear tener un hermano pequeño con quien jugar y hacer locuras.
— ¿Cuándo volverás, Ivan? —me preguntó Diego, suavizando un poco su tono.
Sonreí, aunque la verdad era que me costaba dar una respuesta.
— Tal vez en dos meses. Lo que me mande mi manager.
— Por cierto, ¿pudiste pedirle salir a mi hermana? —preguntó Diego con un tono burlón, como si ya supiera la respuesta.
— No —respondí, sin dejar de sonreír—. Sofía esta semana ha estado trabajando muchísimo, en las mañanas y las tardes, y solo la pude ver en sus descansos o algún día libre, después de la universidad. Así que no tuve el momento... —cerré la maleta con un suspiro—. Soy un pelotudo...
— No te rayes, Sofía esperará por ti. Yo lo sé —respondió Diego, intentando animarme.
— Son demasiados meses, Diego. Tengo miedo de que conozca a alguien más —confesé, sintiendo una mezcla de inseguridad y miedo en mi pecho.
Diego me miró por un momento, como si estuviera considerando mis palabras.
— Pues, pídeselo ya. A Sofía le dará igual si no tienes nada preparado. Hazlo ahora, si tanto miedo tienes.
En ese momento, se oyó el sonido de las llaves. Sofía llegó, con dos barras de pan en una mano y una bolsa de comida en la otra.