Quizá no me gustaba o atraía en realidad, tal vez es solo la necesidad de querer usar mi pene para meterlo en alguna vagina o boca. Pero no lo sé, esa no es una buena escusa para cuando me pongo nervioso o siento ese revoloteo en mi estómago cuando Akadia estaba cerca. Toda esta impotencia era mucho para mí, normalmente no soy tan de dar rodeos a las cosas, pero no podía ser directo con Akadia por alguna maldita razón y eso me carcomía los nervios cada hora y minuto que pasaba durante el largo y asqueroso día de escuela.
-Quiero hablarte de algo. -Le dije a Jake mientras comíamos.
-¿Qué pasa? -Preguntó con la boca casi llena.
-Es sobre Akadia, creo que me está confundiendo. -Lo miré, aún con mi sándwich ileso en las manos.
-¿A qué te refieres? -Preguntó dándole otro mordisco a su sándwich.
-A que creo que me gusta, o no sé. -Negué con la cabeza, quería ocultarme detrás de mi sándwich pero eso sería una estupidez.
-¿Te gusta? -Podía ver la emoción en su rostro.
-No lo sé en realidad. -Fruncí el ceño, me sentía temeroso.
-¿Qué? -Se alejó de mi cara casi riendo.
-Ayer que fue a mi casa imaginé que la besé poniendo ese tonto pretexto de "¿tengo algo en los dientes?", pero no lo hice, era como si algo me lo impidiera. -Dejé mi sándwich sobre la bandeja, no podía comer ahora.
-Tienes miedo. -Él también lo dejó.
-Es absurdo, ¿de qué tendría miedo? -Puse mis manos sobre la mesa.
-Marion fue una perra contigo, Ethan, tienes miedo de que Akadia sea la misma jugada que Marion. -Dijo serio. -Pero yo mismo te lo digo, hay algo diferente en esa chica, lo sé porque tú estás como un cachorro cuando ella se te acerca. -Sonrio.
-Mierda. -Dije escondiendo mi cara de las palabras de Jake.
-Akadia es hermosa, amigo, yo creo que deberías decirle que te gusta. -Lo escuché, pero ya no quise verlo por la vergüenza.
-Sé que es hermosa, me duele que lo sea. -Suspiré y me descubrí la cara. -Pero no sé.-¿Si no te arriesgas cómo vas a saberlo? No seas un maricón, tarde o temprano tus emociones te delatarán, pero no te gustará que eso pase, creeme. -Volvió a comer su sándwich, el descanso estaba por terminar.
-¿Y si su hermano me mata? Él me odia, no querrá que esté con su hermano. -También tomé mi sándwich.
-Lo mataré primero. -Sonrió.
-¿Lo harías? -Le di un mordisco.
-¿Por ti? Bah, claro que sí, Et. -Dijo con la boca llena de carne.
-Gracias, Jake. -Me estiré y palmeé su brazo.
-De nada. -Respondió con una pequeña sonrisa.
El timbre sonó unos minutos después, dejamos las bandejas en su lugar y nos fuimos a nuestra clase de historia. Por suerte, ya no me toparía con Akadia el resto del día. Sí, por el momento quiero evitar verla, necesito pensar un poco las cosas y aclarar mis sentimientos.
***
En la tarde, cuando hacía mi tarea de literatura (la única asignatura que me guste), el timbre sonó, así que me levanté del suelo de la sala de estar y abrí. Mierda, quería cerrarla de nuevo y sin disculparme.
-Oh, ¿qué haces aquí? -Dije casi en susurro, me recargué en la puerta.
-Hola, también es bueno verte, Ethan. -Me sonrió, pero no fui capaz de sonreír de vuelta.
-¿Qué haces aquí? -Repetí, quería que se fuera.
-¿Puedo pasar? -Se tambaleó un poco.
-Marion...
-Solo será un momento, lo prometo.
Estaba a punto de negarme y cerrar la puerta sin importarme un carajo, pero sus ojos me intersectaron...no pude negarme, la dejé pasar a mi casa y sabía que dejaba pasarla a mi vida de nuevo. La invité a sentarse y ella lo hizo, pateé ligeramente mis cosas del camino y me senté lejos de ella.
-¿Quieres algo de tomar?
-No, gracias. -Sonrió.
-¿De comer? -Negó con la cabeza. -¿Entonces qué demonios quieres? -Dije sin ganas de nada.
-Solo quiero hablar. -Paso su lengua entre los labios. -Pasaba por aquí y pensé, "uhm, ¿por qué no?", así que aquí estoy. -Alzó los hombros, como si se disculpara de alguna tontería que haría una niña de cinco años.
Realmente me molestaba tenerla aquí, la imagen de ella teniendo sexo con mi primo en la cama de Grayson, aquí en casa, me hacía reventar de furia nuevamente. Aún no podía superarlo, Marion había sido mi primer amor y mi primera decepción, verla sentada frente a mí era bastante doloroso.
-¿Hablar sobre qué? -Me acosté en el respaldo. -Mi primo está bien, creo que se mudó a Europa. -Dije sin importarme si le ofendía o no.
A final de cuentas, a ella no le importó si me ofendía o no que se revolcara con mi primo en la cama de mi hermano. Estaba harto de tenerla aquí, quería que se fuera ya. Podré ser muy inmaduro al pensar todo esto, pero no me importa, ella me lastimó cuando yo jamás lo hice, ¿por qué debería escucharla entonces?
-De eso, de lo que pasó. -Rodé los ojos.
-Ya hablamos de eso, creo que ya quedó en el pasado, ¿no? -Me rasqué la nuca.
-Parece que para ti no ha quedado en el pasado. -Levantó una ceja.
-Te equivocas, me vale mierda lo que hagas o no con quién quieras, yo tengo una vida. -No la miré, no quería hacerlo.
-Ethan...
-No me interesa, Marion. -Alcé un poco la voz. -No sé qué te hizo pensar que después de meses de no vernos, las cosas mejorarían. -Por fin la miré.
-No lo pensé. -Susurró.
-Entonces vete, las cosas entre nosotros no están bien, no lo estarán por ahora. -Me levanté, quise caminar hasta la puerta, pero ella me detuvo.
-Yo siempre te he amado, por favor. -Las lágrimas mojaban su cara.
-Marion, vete. -Comencé a temblar, estábamos demasiado cerca, verla así me provocaba lo mismo.
Quería soltarme, pero de pronto ella me había atrapado en un beso.
★★★
A ver si no les da un infarto en este capítulo, porque en el siguiente necesitarán estar vivas, srsly.
Gracias por sus votos y comentarios, a este paso pronto llegaremos a las 2000 leídas, neta, que pinche feliz me hacen :')
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