32.

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El resto de la semana me la pasé en casa con mi familia. Esta semana había sido muy significativa en mi vida, por fin pude retener el dolor que sentía por Cameron y olvidarme de él por completo, pero el último recuerdo que tengo de ella nadie me lo quitaría. Durante el domingo en la noche, no pude evitar pensar en Akadia y en cómo deberá estarse sientiendo ahora, o qué estará haciendo. Quería arreglar las cosas, no esperaba que me perdonara o que volviéramos a salir o hablar, pero si que supiera que sentía hacerle daño, ella no lo merecía. Rápidamente la imagen de Kyle apareció en mi cabeza, recordé la amenaza que me había hecho, pero estaba seguro que nada pasaría, Akadia no lo permitiría por muy molesta que estuviese conmigo, es más, ni siquiera demostraría su dolor en frente de su hermano, los sermones que él le da son infinitos.  Me acosté a dormir pensando en que mañana debería ser un nuevo día y que yo sería una persona completamente diferente, aunque obviamente algunas cosas no las podría cambiar, como la adicción al sexo que tengo desde hace casi un año.

Al día siguiente, Grayson fue llevado a la escuela por mamá mientras que yo fui llevado por Jake, papá había salido desde temprano a trabajar, pero mamá parecía tranquila al respecto. Le conté a Jake todo lo que había pasado conmigo, desde la fotografía de mi familia hasta la confrontación con Akadia.

—Amigo, ¿por qué no puedes establecerte? —Su ceño estaba ligeramente fruncido.

—No lo sé. —Negué con la cabeza. —No sé por qué. —Respondí para mí mismo.

El timbre sonó y todos comenzaron a entrar al ula del señor Smith, la ultima en entre fue Akadia, quien quedó pálida al verme. Nuestras miradas se encontraron, pero rápidamente ella me evitó y escondió su rostro entre sus manos y su cabello, no parecía evitarme de la manera que siempre lo hacía, pareciera que ocultaba algo. En vez de tomar el recorrido habitual a su asiento, rodeó el salón y fue hasta el ultimo lugar, seguía escondiendo su rostro en la gran cortina rubia de cabello. El señor Smith pronto pasó asistencia, y cuando llegó al nombre de Akadia, pude ver lo que tanto ocultaba: tenía un gran golpe en mejilla izquierda, el hematoma era morado verdoso y era del tamaño de un puño. Rápidamente volvió a su asiento y se sentó de la misma manera que hace rato, escondiéndose. Me levanté de mi silla y fui a la de ella, estaba casi hecho una furia, y lo estaría por completo si la razón de ese moretón es la que creo que es.

—¿Qué te pasó? —Sacó su libreta ignorándome por completo. —Akadia, ¿qué te pasó en la cara? —Repetí, pero obtuve la misma respuesta. Retrocedí un poco para volver a mi asiento, pero volví un poco agresivo. —¡Maldita sea! Dime. —Golpeé la mesa de junto, ella saltó y me miró completamente asustada. Al ver su cara de terror, me di cuenta de lo mal que estaba actuando.

—¡Señor Dolan! Fuera de aquí. —Ordenó Smith, seguí mirando a Akadia. —Largate ahora. —Repitió.

Volví a retroceder, esta vez llegando a mi destino, tomé mi mochila y salí del aula, todos me miraban como si fuera un loco...y quizá tenían razón, quizá la medicación había matado alguna neurona inteligente o la terapia con Louise había sido contradictorio. Comenzaba a tener miedo hasta de mí mismo. Me senté frente a la puerta, saqué mi teléfono y comencé a escribir.

No qué te pasó en la cara, pero lo averiguaré y mataré a quien te hizo eso...Akadia, te extraño.

***

Tenía esa horrible sensación de que todo estaba bien, pero a la vez mal. Lo estaba. Cuando todos habían salido de la clase, me miraban raro, como si me temieran, me sentía mal por eso, jamás haría algo en contra de mis compañeros o cualquier otra persona, incluso cuando amenacé a quien sea quien le haya dejado esa marca a Akadia.

—Ethan. —Dijo Jake cuando llegó conmigo. —¿Qué está pasando? —Frunció el ceño considerablemente.

Le conté lo que había hecho la noche en que Akadia decidió ignorarme y hacer cómo si no existiera. Esta vez, Jake no se tomó la molestia de ocultar su enojo, me regañó e incluso me gritó un par de veces, quizá creían que pronto habría una pelea, pero obvio no lo habría. Pero al final, me abrazó. Cuando estuvimos abrazandonos, me puse a pensar en que sí me estaba conportando como idiota, y que tarde o temprano perdería a todos por lo mismo.

***

Al final del día, pude alcanzar a Akadia antes de que subiera a la camioneta de su hermano.

—Akadia. —La tomé ligeramente del brazo, ella me miró. —Tenemos que hablar, por favor. —Frunció el ceño y se soltó.

—¿Sobre qué? —No podía mirarla directamente a los ojos, mi vista se centraba en su cara morada.

—Sobre lo que pasó en el hospital. —Dije por lo bajo, ella rió.

—¿Qué me dirás sobre eso? —Se cruzó de brazos.

—Que fue un error, un impulso nada más. No significó nada. —Intenté tomar su mano, pero lo evitó.

—Ethan, está claro que aún la quieres, y yo no me interpondre entre ustedes. —Negué con la cabeza.

—No, no. Ya no siento nada por ella, solo por ti, por ti siento todo. —Su rostro enrojeció, pero lo escondió.

—El viernes te devolveré tu dinero, gracias. —Abrió la puerta de la camioneta, pero la detuve tomándola del brazo nuevamente.

—Espera. —Frunci el ceño y ella me miró. —¿Cómo estás consiguiendo el dinero? —Se mordió el labio, luego bajó la mirada.

—Como lo he estado ganando toda mi vida. —Dijo por lo bajo.

Ese momento fue como si todo mi cuerpo se hubiera dormido, sentí su piel deslizarse lejos de la mía, luego la camioneta arrancó y se fue rápidamente de donde siempre. No podía permitir que siguiera con eso, no quería que la lastimaran de nuevo.

★★★

Muchas gracias por sus votos y comentarios, sigan así :'D admito que este capítulo no es muy bueno, pero les prometo que los siguientes lo estarán .|||. Solo necesito un poco de inspiración y tiempo para poder escribir :D nuevamente gracias por todo, espero que sigan así y pronto llegar a nuestras metas de lecturas, gracias

satyr «e.d.»Donde viven las historias. Descúbrelo ahora