Capítulo 25 Riesgos

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Después de dejar a Adhara en su casa y de asegurarme de que todo estuviera en orden, emprendí el camino de regreso a la mía. Aún sentía la adrenalina en mi cuerpo, el corazón latiéndome a mil , y la imagen de esos tipos disparando en mi cabeza. No había terminado de procesarlo.

Al entrar a la cocina , veo a mi madre sentada frente al computador , con el ceño ligeramente fruncido. Levanta la mirada en cuanto me oye y cierra la pantalla , dejándola a un lado.

—Hijo, ¿ Cómo te fue ? —me pregunta , con ese tono sereno que usa siempre

Me acerco tomo aire , tratando de encontrar la mejor forma de decirlo , aunque que sé que no hay una buena manera de contar algo como esto .

— Mamá... pasó algo . Estaba con Adhara —trato de aclarar , y me esfuerzo por decir las palabras con calma —. Unos tipos llegaron de repente y empezaron a dispararnos .
Sus ojos se abren con sorpresa, y veo cómo su expresión se transforma entre el miedo y la incredulidad.

— Gracias a Dios que reaccionamos rápido y logramos escondernos — continuó —. Si no nos hubiéramos quitado a tiempo , alguno de los dos podría haber terminado herido .

Mi mamá se lleva una mano a la boca , sus labios tiemblan ligeramente, y suelta un suspiro tembloroso.

— No puede ser... ¿ Tú crees que...? — Empieza, pero luego suelta un especie de quejido , como si confirmara para sí misma algo que ya sabía—. ¿Fue tu padre , verdad ?

Asiento lentamente , con una mezcla de rabia y resignación.

— Sí. Me imagino que es él, por todo esto de las drogas...—dejó las palabras en el aire .

Ella cierra los ojos por un segundo, luchando por mantener la compostura. Cuando los abre , veo el reflejo de furia en su mirada, mezclada con una tristeza tan honda que me golpea .

— Yo solo quiero que todo esto termine — su voz suena quebrada, y por un momento parece más vulnerable de lo que la he visto.

— Lo sé , mamá. Te entiendo — respondo —. Voy a buscar una forma de ponerle fin, antes de que se salga de control y empeore .

Se pasa una mano por el cabello y finalmente me mira.

— Voy a viajar a España por unos temas de trabajo — me dice—. Y voy a aprovechar para tomarme un respiro . Estos días han sido... demasiado .

—Hazlo. Te vendrá bien descansar , y aquí estaré yo cuidando todo mientras estás afuera —le digo .

— Pensé que te querías mudar — comenta ella , y notó un leve brillo en sus ojos .

— Lo pensé, si . Pero como ya papá no vive aquí , prefiero quedarme contigo. Al menos un tiempo.

— Me alegra tenerte otra vez  en casa , hijo .

— Y...¿me vas a contar quién es Adhara ? — me pregunta mi madre .

— Es una chica que conocí el día de la inauguración — respondo, sintiendo una leve sonrisa en mis labios al pensar en ella —. Es... muy hermosa, y muy gentil también.— La miró , esperando que no suene demasiado obvio—. Ojalá la conozcas pronto .

Mi mamá sonríe , asintiendo , y parece contenta de escuchar eso.

— Me alegra que hayas conocido a alguien. Te hace bien .

Mi rostro cambia a una expresión seria , y siento el peso de la situación regresar .

— Sí, pero sus padres no quieren que estemos juntos. Piensan que soy...peligroso para ella , mamá . Saben que mi papá está metido en drogas, y tienen miedo de que algo le pase .

Ella me observa con una compresión y tristeza.

— Es normal que se preocupen, Alec, pero no es tu culpa que tu papá esté en ese negocio tan sucio .

— Lo sé, pero... casi le disparan hoy, mamá. —Mi voz tiembla un poco al recordarlo —. Todo esto, todo lo que pasó , es culpa de él. Si algo le pasa a Adhara, no me lo perdonaría nunca .

Ella se acerca y me coloca una mano en el hombro.

— Alec, entiende algo . A veces, para ser felices, hay que arriesgarse, aunque no todo sea fácil .  La vida es complicada  y rara vez nos da las cosas sin ponernos pruebas en el camino.

Asiento , sabiendo que tiene razón, aunque  la angustia no desaparece.

— Lo sé, mamá, pero no quiero que Adhara salga lastimada por mi culpa.

Ella asiente, comprensiva , y su expresión se vuelve seria .

— Entiendo que te preocupes hijo , pero no siempre podemos evitar que las cosas malas sucedan. Sin embargo , sí podemos hacer todo lo posible para prevenirlas .

Respire hondo, tratando de asimilar sus palabras. Ella me sonríe y me aprieta el hombro.

— No te preocupes, Alec . Todo va a estar bien — me dice en un tono tranquilizador —. Quiero  que sepas que te amo muchísimo .

Le sonrío , sintiendo un nudo de emoción en la garganta.

— Gracias, mamá ...por estar siempre para mí y por escucharme

Amor Imposible Donde viven las historias. Descúbrelo ahora