Capítulo 34.

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Capítulo 2/3.🎁

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Maya.

Al llegar a mi edificio que estaba, por suerte, ausente de periodistas, Jaxon subió cargando a nuestra hija que seguía dormida. Como un padre de diez le lavó los dientes, ella estaba demasiado dormida para hacerlo, y la acostó mientras yo tomaba un baño que él había sugerido y que acepté con tal de alivianar un poco la carga de mis hombros.

Cuando salí con el cabello húmedo y mi vestido de pijama cubierto por la bata cerrada, Jaxon estaba sentado con dos tazas de té humeante frente a él. Me miró, consternado.

―Maya, cariño, habla conmigo.

Suspiré y puse los brazos en jarras.

―¿Por qué dejaste a Madeline sola?

―¿Cuándo? ―Frunció el ceño.

―La dejé en tu camerino, fui al baño y cuando regresé nuestra hija estaba jugando junto a los cables de alta tensión.

Dejó la taza de golpe en la mesita.

―Madeline no estuvo en el camerino.

―Ella entró Jaxon, entró y saludó.

―No, te juro que...

―¿Estás seguro? ―Enarqué una ceja―. ¿O estabas tan sumido en tus cosas que ni siquiera la viste?

Se puso de pie y sacudió la cabeza con una risa floja.

―Esas «cosas» son mi trabajo, Maya ―replicó con seriedad―. Se suponía que tú ibas a encargarte de ella.

―Se suponía que tú tenías un equipo de seguridad cuidándonos, Jaxon.

―¿No lo hicieron? ―Ladeó la cabeza―. Porque ambas están en perfectas condiciones. ¿Por qué no la dejaste con uno de los guardaespaldas?

―Porque no confío en ellos, preferí dejarla con su padre.

―¿Y por qué no la llevaste contigo? ―preguntó en un tono que me hizo saber que me estaba juzgando.

―¿Es en serio? ―Reí irónicamente―. Necesitaba ir al baño y ese era tan minúsculo que apenas cabía yo, de lo contrario, puedes estar seguro de que no la habría dejado en ese camerino. ―Sacudí la cabeza y lo observé enojada.

―Maya, no estás siendo justa.

―¿Y tú sí?, ¿estás siendo justo al juzgarme por ir al maldito baño un segundo? ―Caminé hasta él y le estampé mi teléfono en el pecho―. ¿Quieres leer los titulares?, ¿los mensajes que dejan tus queridos fans en la página web de la guardería?, ¿por qué no les adelantas el titular de mañana?, ¿eh?

―Maya... ―Tomó mi mano y me zafé en el acto.

―Sí, ¿qué te parece «Maya vuelve a ser una madre de mierda por ir al puto baño»? ―cuestioné alterada―. Baño, donde, por cierto, me encerraron.

Me miró en silencio durante unos segundos.

―Te encerraron.

―Sí.

―... En el baño mientras todo el equipo estaba ocupado.

Retrocedí cuando la realidad cayó sobre mí.

―Imagino que tampoco me creerás si te digo que un tipo le dijo a Madeline que fuera a los cables de alta tensión porque yo estaría ahí.

―Eso no...

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