16 ;

722 91 5
                                    

—Sigo pensando que podríamos haber solicitado una tomografía adicional —comentó Briggitte, ajustándose el estetoscopio alrededor del cuello con un suspiro, mientras caminaban por los pasillos del hospital.

—No creo que sea necesario. Los signos son bastante claros, y el diagnóstico encaja con lo que vimos—respondió Gala, repasando mentalmente el caso mientras sostenía su libreta de notas.

La residente de rizos dejó escapar una risa ligera, su tono lleno de una familiaridad que solo se ganaba con horas compartidas de trabajo bajo presión.

—Típico de ti, siempre tan segura. Ojalá tuviera la mitad de tu confianza. ¿Cómo lo haces? —preguntó, mirándola con una mezcla de curiosidad y admiración mientras una sonrisa divertida asomaba en sus labios.

Gala le devolvió una sonrisa de medio lado, ese gesto que mostraba tanto modestia como determinación. Estaba a punto de responder algo ingenioso cuando un suave "bip" interrumpió la conversación. Ambas detuvieron su paso instintivamente y giraron hacia el monitor en la pared.

—Montes, consultorio de la Dra. Pindter, por favor —anunció una voz clara y precisa que resonó en el pasillo.

Su corazón dio un pequeño vuelco, una reacción involuntaria que trató de disimular ajustando la libreta en sus manos. Respiró hondo, obligándose a recuperar la compostura mientras sentía la mirada inquisitiva de Briggitte sobre ella.

—¿Qué habrás hecho ahora para que te llame la mismísima jefa de obstetricia y ginecología? —le preguntó sonriendo con una mezcla de intriga y diversión.

—Nada, supongo. Quizás solo necesita a alguien que le lleve un informe o algo así —respondió Gala, encogiéndose de hombros, intentando aparentar indiferencia, aunque una pequeña corriente de nerviosismo recorrió su columna vertebral.

A medida que avanzaba, el cosquilleo familiar en su espalda no la abandonaba. Sabía que sus interacciones con Karime últimamente iban mucho más allá de lo estrictamente profesional.

Con pasos decididos, llegó al consultorio. Tocó suavemente la puerta antes de entrar. Al abrir, Gala percibió de inmediato un aroma que llenaba el ambiente: una mezcla suave de desinfectante y el inconfundible perfume ambarino de Karime, cálido y sofisticado, que parecía envolver cada rincón del consultorio. La cirujana estaba sentada tras su escritorio, la bata blanca cayendo perfectamente sobre sus hombros, los lentes descansando en la punta de su nariz mientras revisaba unos expedientes. El espacio reflejaba la misma elegancia que su dueña: estanterías organizadas con precisión quirúrgica, una planta de orquídeas blanca junto al monitor, y un ligero desorden controlado de papeles que solo alguien como Karime Pindter podía considerar "caos". Al verla entrar, alzó la vista, y por un momento su expresión se suavizó, de una forma que apenas alguien más podría notar.

—Cierra la puerta, Gala—dijo con voz serena, pero firme. Retiró sus lentes con un gesto habitual y los dejó sobre el escritorio, su mirada fija en Gala con una intensidad que no pasaba desapercibida.

Gala obedeció, sintiendo un nudo en el estómago. Dio un paso hacia el escritorio, y en ese momento, Karime se levantó, rodeó la mesa y se colocó frente a ella. La proximidad hizo que el aire se volviera denso, cargado de una energía que las dos parecían sentir. Karime dio un paso más cerca. Por un instante, mientras sus miradas se encontraban, la mas baja sintió que los ojos de Gala, de un tono miel profundo y brillante, la desarmaban de una forma que ni la cirugía más compleja podía lograr. Era una vulnerabilidad que apenas podía admitir incluso para sí misma.

—No sabes lo complicado que ha sido concentrarme hoy—le confesó en un susurro, su voz cargada de una emoción difícil de disimular.

Antes de que Gala pudiera formular una respuesta, Karime acortó la distancia entre ambas con una decisión que la dejó sin tiempo para pensar. Tomó el rostro entre sus manos, sus dedos firmes pero delicados, sosteniendo sus mejillas. Luego, la besó.

Anatomy Of Two | GarimeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora